jueves, 13 de octubre de 2016

Radicalizar la institucionalidad




Por: Raúl Rosales León

La “institucionalización” y la “formalización” son los dos significantes que estructuran el mensaje emitido por la Resolución Final del II Congreso Nacional del Frente Amplio (FA). Un evento que ha encendido la pradera del debate político sobre el futuro del FA en el marco de la democracia radical. Según la resolución la institucionalización incluye la inscripción legal del FA, algo que más que solucionar la crisis interna, la prolonga.      

Esto parte por comprender cuál es el tipo de crisis del FA en el contexto de su segundo Congreso Nacional.  Una explicación fue realizada por la congresista Marisa Glave quien afirmó la existencia de una crisis de crecimiento: la verdad no teníamos claro que la cantidad de gente que en la campaña se ilusionó con el Frente Amplio decidiera activamente entrar al Frente. Tenemos un mapeo de más de 20 mil personas que ya están diciendo que quieren entrar. En este momento son 3 mil, y hay 17 mil personas que quieren sumarse. Tenemos que ponernos de acuerdo en cómo nos organizamos para poder incorporarlos sana y activamente”. La crisis de crecimiento del número de comités distritales y activistas desborda la organicidad del Frente Amplio quien tiene que ponerse de acuerdo para su incorporación.  En este punto no hubo acuerdo en el FA.

La ausencia de acuerdo está reflejada en el pronunciamiento de Tierra y Libertad (TyL) del 29 de Setiembre. En el pronunciamiento se señala que luego de finalizada las elecciones generales el Comité Permanente del Frente Amplio (CP FA) aprobó iniciar un proceso de fortalecimiento orgánico realizando dos congresos nacionales, pero los acuerdos iniciales derivaron en una campaña exigiendo a TyL que abra su padrón a todo aquel que se incorpore al FA. Finalmente, luego de una serie de conversaciones en el CP FA, TyL decidió no participar del Congreso Nacional para evitar polarizaciones extremas que pusieran en peligro la unidad estratégica.

            
Frente a la explicación de la crisis de crecimiento del FA (Marisa Glave) por mi parte ensayo otra mirada del mismo fenómeno: en el Frente Amplio existe una crisis de institucionalidad. Este tipo de crisis puede ocurrir en organizaciones pequeñas, grandes y en crecimiento. Ahora es necesario caracterizar y definir qué se entiende por institución para analizar la crisis institucional.

En este aspecto es importante el aporte de Guy Peters (2003) quien señala las siguientes características: a) una institución trasciende a los individuos e implica grupos de individuos, b) existencia de cierta estabilidad a través del tiempo, c) la institucionalidad debe afectar al comportamiento individual, restringir el comportamiento de sus miembros, d) entre los miembros de una institución debe haber cierto grado sentido de valores compartidos. En este sentido, una institución no depende de la situación de legalidad, sino que también existen instituciones no formales. En el caso del Perú Julio Cotler señala lo siguiente: "a mi me hace gracia cuando la gente habla de falta de instituciones. No es así. La mafia tiene instituciones, los piratas también, todos tienen sus normas y valores. Serán los equivocados, no serán los nuestros, pero existen. Y eso ocurre en nuestro país: existen pero son débiles, están equivocadas".

De las características pasamos a una de las definiciones de institución con mayor consenso entre los teóricos de las instituciones; según Richard Scott: "las instituciones consisten en estructuras y actividades, cognitivas, normativas y regulativas que brindan estabilidad y significado al comportamiento social. Las instituciones son transportadas por varias formas (cultura, estructura y rutinas) y operan en múltiples niveles de jurisdicción" (1995:xiii). En base a estos dos autores se puede comprender la institucionalización como el proceso de estabilidad en el tiempo del comportamiento de los grupos de individuos que comparten cierto grado sentido de valores compartidos. Una de las formas de operar y legitimar el proceso de institucionalización es por medio de claras reglas juego. La idea de las reglas institucionales de juego fue planteada por Douglas North (1993) que compara a las organizaciones como los equipos que compiten dentro del juego en donde el objetivo es ganar el juego a través de una combinación de aptitudes, estrategias y coordinación; en base a las limitaciones institucionales se estructuran las estrategias y las aptitudes de los jugadores que se articulan en las organizaciones.

El Frente Amplio es una organización política no formal en donde solo una de sus organizaciones políticas tiene inscripción electoral con el nombre de Frente Amplio por justicia, vida y libertad. La pregunta es ¿cuáles son las reglas de juego institucionales del FA? La respuesta está en sus Lineamientos Organizativos. En el Informe Final del Congreso Frente Amplio realizado el 18 y 19 de Julio de 2015 se encuentra los Lineamientos Organizativos que tienen como objetivo regular el funcionamiento de las diferentes instancias del Frente Amplio y hacer posible la más amplia participación en la toma de decisiones y el quehacer de la vida política. Los lineamientos regulan la conformación del FA, el derecho y las obligaciones de los activistas, la actividad política del FA, la organización interna y el funcionamiento interno. Será en el marco de los lineamientos organizativos (reglas de juego) en donde se opera y legitima la institucionalidad del FA.

La crisis institucional surge porque las reglas de juego establecidas en los Lineamientos Organizativos no regularon el accionar de los integrantes del FA. La ausencia oficial de TyL al Congreso Nacional del 24 y 25 de Setiembre es un indicador de la crisis institucional.   Según los lineamientos organizativos el Congreso Nacional “es la máxima instancia de decisión en donde se toman las decisiones nacionales más importantes para el funcionamiento del FA y convoca a la totalidad de los activistas empadronados…en esta instancia se puede aprobar las alianzas del FA y resolver casos y situaciones no previstos”. En esta lógica, el tema de abrir el padrón de TyL es una situación no prevista porque no fue un acuerdo del Congreso Nacional fundacional del 2015; pero en vez de resolver la situación no prevista en el Congreso Nacional, TyL decidió no concurrir.

Otro indicador de la crisis institucional fue el performance del Comité Permanente del Frente Amplio en el último Congreso Nacional. Según los lineamientos organizativos el CP FA "es la instancia de dirección permanente elegida por el Congreso, con la finalidad de coordinar las tareas a nivel nacional que se hayan acordado en el congreso y en las asambleas nacionales. También cumple un rol de representación pública del FA". La situación no prevista (abrir el padrón de TyL) fue discutida en la CP según el pronunciamiento de TyL: “en reiteradas oportunidades, Tierra y Libertad planteó en el Comité Permanente del FA la necesidad de evaluar con madurez y espíritu unitario la forma en que se estaba preparando el congreso y propuso suspender la realización del mismo, por considerar que se había alejado de sus propósitos iniciales y que hacerlo convalidaría procesos divisionistas e inorgánicos en curso…El Comité Permanente del FA no accedió a nuestra solicitud”. El tema de abrir el padrón electoral de TyL no fue un acuerdo del Congreso Nacional del FA en el 2015, en ese sentido, el Comité Permanente no estaba facultado para incluirlo en la agenda del Congreso Nacional del 24 y 25 de Setiembre.

La crisis institucional se agudizó en el segundo día del Congreso Nacional del FA cuando el Comité Permanente planteó una moción. En el artículo de Rocio Silva Santisteban sobre este hecho señala lo siguiente: “fue un grave error no haber propuesto esta moción con antelación, así hubiera podido ser debatida en bases. El punto polémico de la moción fue el art.4 sobre un “consejo nacional que aprobará” en dos semanas las estrategias, procesos y reglas de la inscripción del FA. Eso no cayó bien y fue rechazado por muchos de los delegados y delegadas”.  La crisis se agudiza porque el Comité Permanente no sigue las reglas de juego de los Lineamientos Organizativos del FA.  El Comité Permanente no tiene ninguna facultad para proponer mociones en los Congresos Nacionales. La moción del CP no fue tardía, sino que fue en contra de la institucionalización del FA.    

En la Disposición Final de los Lineamientos en cuestión se señala que existe un solo documento de lineamientos organizativos del FA, el mismo que será aprobado en el Primer Congreso Nacional, entrando en vigencia a partir de su aprobación. Por ese motivo, durante largas jornadas se discutió en las bases territoriales una propuesta de Lineamientos Organizativos junto con otros documentos (principios, acción política, entre otros). Fui testigo en calidad de activista del FA del Comité Distrital de Miraflores como se debatieron los documentos dos jornadas (domingos 28 de Agosto y 4 de Setiembre).  Nunca se discutió sobre la inscripción electoral del FA. Por ese motivo, resulta hasta irónica la Resolución Final cuando en el punto 4 se afirma la decisión de inscripción legal del FA lo cual implica "desarrollar una comunicación estrecha con las bases porque todos debemos lograr estos objetivos".  Es decir, las bases a nivel nacional (sin ser consultadas) están para cumplir los objetivos establecidos en una Resolución Final cuya propuesta fue planteada por el Comité Permanente a través de su “moción tardía”.

Por ese motivo pensar la institucionalización por vía de la inscripción legal solo prolonga la crisis institucional del Frente Amplio. Ahora se suma el último comunicado del Comité Ejecutivo Nacional de TyL (9 de Octubre) con el título “Fortalecer la institucionalidad del Frente Amplio es tarea de todas y todos”.  Si bien tiene una propuesta conformada por 6 puntos (retomar la iniciativa política, resolver el paralelismo político, uso del nombre del FA, respeto a los integrantes del FA,  incorporación de nuevos integrantes al CP FA y formulación consensuada de un plan de acción político) no se considera el punto central para fortalecer la institucionalidad: las reglas de juego. Por ese motivo, es necesario radicalizar la institucionalidad en el marco de las reglas de juego establecidas en los Lineamientos Organizativos en donde el FA lo componen: “ciudadanos y organizaciones políticas, sociales, gremiales y/o culturales, cuyas decisiones que se adoptan se toman mediante mecanismos democráticos de “un activista un voto” y no por acuerdo de organizaciones y menos de cúpulas”. Finalmente, si bien el Frente Amplio se ha caracterizado por el significante político de radicalizar de la democracia, ésta tendrá sus limitaciones sino se piensa y actúa en radicalizar la institucionalidad. 

Referencia bibliográfica

GUY, Peters (2003) El nuevo institucionalismo. Teoría institucional en ciencia política. Barcelona: GEDISA.

NORTH, Douglas (1993).  Instituciones, Cambio y Desempeño Económico. México: Fondo de Cultura Económica.

SCOTT, Richard (1995). Introduction. Institutional Theory and Organizations.  In Richard Scott and Soren Christense The Institutional Construction of Organizations. London and New Deli: SAGEPublications.  


domingo, 21 de febrero de 2016

Partido Zelig


Por Raúl Rosales León / Ciudadano (de)constructor

La semana pasada fui testigo de la empatía gubernamental con mis gustos en el séptimo arte. Resulta que el Centro Cultural Ricardo Palma de la Municipalidad de Miraflores abrió a la vecindad la oportunidad de ver películas de Woody Allen a través del cine gratis.  Tuve la suerte de ver Zelig (1983) que es una película de culto filmada en blanco y negro cuyo argumento coincide con la realidad política peruana en los tiempos electorales. 

En formato de documental Woody Allen hace conocer la historia de Zelig un ciudadano norteamericano que fue todo fenómeno en las décadas de los años 20 del siglo pasado. Leonard Zelig sufre un síntoma psicológico que le ocasiona un cambio permanente de personalidad, en consecuencias él logra adaptarse con mucha facilidad a diferentes grupos y clases de personas: ricos, pobres, negros, chinos, indios, republicanos, demócratas, fascistas, etc. Este caso clínico fue tomado por la doctora Eudora Fletcher (psiquiatra), interpretada por la actriz Mia Farro, quien hace un diagnóstico sobre Zelig. La doctora Fletcher para entender el síntoma de Zelig lo compara con un camaleón humano; él cambia de personalidad, principios y convicciones proporcionándole una gran habilidad de adaptación inmediata con las personas que lo rodean.  

El camaleón humano no es ajeno a la realidad política en el Perú en tiempos electorales.  La farándula política está conformada por camaleones políticos que hacen realidad el Partido Zelig.  Veamos algunos casos de la vida real. 

En el año 1990 el Partido Cambio 90 con el candidato presidencial Alberto Fujimori cuya bandera política “No Shock”, conjunto de reformas para salir de la crisis económica, fue utilizado para enfrentarse a Mario Vargas Llosa del FREDEMO (Alianza entre el Movimiento Libertad, el Partido Popular Cristiano y Acción Popular). Luego de las elecciones, el nuevo presidente metió la yuca a la población que había votado por él, aplicando el Shock incluido todo el paquete neoliberal en el Perú.

En el año 2011 el Partido Nacionalista con el candidato presidencial Ollanta Humala cuya bandera política “La Gran Transformación”, plan de gobierno que planteaba el cambio radical de modelo económico y político, fue utilizado para aliarse con las fuerzas de izquierda con Gana Perú para enfrentarse con Keiko Fujimori. Luego de las elecciones, Ollanta Humala dejó de lado la Gran Transformación (y de paso a la izquierda) por la Hoja de Ruta y, de esta manera, continuar con el modelo neoliberal implementado por el fujimorismo de la década de los noventas.

En el actual año electoral (2016) existen camaleónicos cambios políticos para todo tipo de gustos. Me gustaría analizar un caso como muestra de la oferta política electoral; antes enemigos políticos ahora aliados, me refiero a Alianza Popular que es el Partido Zelig por excelencia. En un reciente tiempo pasado el APRA tildó al PPC de partido de los ricos y de forma viceversa el PPC acusó al APRA como un partido populista y demagogo.  Ahora ambos de forma camaleónica son uña y carne, demostrando el APRA ser el nuevo partido de los ricos y el PPC asumiendo el populismo y la demagogia para ganar las elecciones.   

El Partido Zelig hace sus efectos a nivel individual a través del transfuguismo político en donde uno cambia de posición política y principios de forma automática.  Antes uno era izquierda y ahora es de derecha o antes uno era de derecha ahora es de izquierda; el centro político es radicalmente más camaleónico porque a veces inclina la balanza para la izquierda y, según las circunstancias, lo inclina para la derecha; Leonard Zeling hubiese hecho lo mismo porque en una fiesta ubicada en una finca en Long Island, él con apariencia de aristócrata conversaba con la crema de la alta sociedad y decía ser del partido republicano; una hora después Zelig hablaba con los criados de la finca con un acento vulgar, diciendo ser del partido demócrata.       

El efecto camaleónico político sucede por la crisis de institucionalidad de los partidos políticos y la crisis de la militancia. La militancia política fue reemplazada por el voluntariado. Ahora forma parte de la cultura política la voluntad de cambiar de posiciones políticas sin consecuencias. Irónicamente el efecto de cambio camaleónico permanente es para no cambiar nada.  El mal menor es la única opción.

Lo bueno de la película Zelig, aparte de ser gratis, es que no hay mal que dure para siempre. El trastorno camaleónico tuvo cura por medio del amor proporcionado por la Doctora Fletcher quien logra con perseverancia desvanecer el síntoma de Zelig. De igual manera el antídoto de la perseverancia con convicciones permanentes es útil para la institucionalidad política desde las bases, desde el face to face, con esperanza de cambio, no de ideología sino de un país mejor. Si la institucionalidad es la única promesa que no se promete en los tiempos electorales, entonces es menester empezar a pregonarla con acción y consecuencia para la construcción de una República de Ciudadanos/as.    


domingo, 31 de enero de 2016

Partido Minions


Por Raúl Rosales León. Ciudadano (de)constructor

A principios del nuevo año tuve la suerte de ver una película, junto con mi ahijado Adrianito, titulada Minions realizada por los creadores Mi Villano Favorito 1 y 2; si bien este film es supuestamente para niños y niñas, resultó todo lo contrario en clave política electoral. Por este motivo frente a la cruda realidad política y la aguda crisis de institucionalidad en el presente contexto electoral surge el fenómeno Partido Minions.

Es necesario señalar para el buen entendimiento del artículo que los Minions es una tribu micro patriarcal (no hay Minians) conformada por un conjunto pequeños personajes de color amarillo en donde sobresale sus ojos, grandes lentes y sus extraños gemidos tratando de expresar algún tipo de lenguaje. Ellos habitan el planeta desde hace mucho tiempo y comparte un mismo objetivo en la tierra: servir a un amo más despreciable.

La fatalidad de la tribu Minions en la tierra consistió que fue tarea sencilla encontrar el amo, pero el conservarlo fue difícil.  De ahí la constante búsqueda de un amo a quien seguir y atender porque de lo contrario la vida de estos personajes amarillos no tenían propósito llegando a sentirse perdidos y deprimidos. Lo paradójico de los Minions es que siendo protagonistas de su historia se estructura una relación de dependencia esporádica con el Otro (amo).    

Esta película sirve para comprender la relación perversa entre los partidos políticos y el electorado nacional en el Perú.  Según los estudios del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el 43 % del electorado decide su voto en la semana previa a un proceso electoral y, lo más preocupante, de ellos el 23 % lo hace cuando está en la cola para votar.  El electorado nacional al igual que los Minions tiene una relación de dependencia esporádica con su candidato/a que eligen faltando una semana. Lo común de ambos es que siempre buscan un rostro dejando de lado el aparato institucional que representa un partido político.

Como los partidos políticos tienen fuertes problemas de institucionalidad se han transformado en franquicias electorales se adaptan a la realidad de la cultura política del Perú. Los partidos no buscan la construcción de militancia, cuadros técnicos y referentes ideológicos, sino que están a la búsqueda del Minions electoral perfecto.  Para ello comienzan a buscar rostros que sumen para las estadísticas de los sondeos de opinión, si el rostro público con marketing electoral coincide con la búsqueda permanente de los Minions, entonces se tiene asegurado los votos, los cuales pueden ganar en el mismo día de las elecciones.

En ese proceso de búsqueda se puede observar que la tribu Minions tiende puentes efímeros con todos los rostros. La elección del rostro no tiene bandera política: ayer con César Acuña, hoy Verónica Mendoza, mañana Julio Guzmán y pasado mañana con Barnechea.       

El trabajo no es fácil y la tarea es ardua: es necesario construir partidos con ideología. Partidos desde las bases; no un elitismo técnico de WhatsApp que se mira el ombligo sino fortaleciendo el tejido social con el electorado, la ciudadanía de a pie; no al clientelismo efímero sino la construcción de una república de ciudadanos/as.

martes, 15 de diciembre de 2015

Partido Toto


Por Raúl Rosales León. Ciudadano (de)constructor



“Así es la realidad política” fue la frase que explicó, argumentó y sustentó el por qué ahora para estar en el juego político se debe bailar toto, es decir bailar el juego de otros, así masoquistamente no sea de nuestro agrado.  Para los que no están familiarizados con el toto es necesario señalar que este es un baile del mundo del espectáculo que tiene como indicador de éxito el rating que es la unidad de medida de audiencia de un programa de televisión o radio. Generalmente el rating está relacionado con los programas de espectáculo, entretenimiento y escándalo. Este fenómeno es encarnado últimamente por la bailarina Yahaira Plasencia quien con mucha habilidad ha logrado sobresalir en el mundo de la farándula, incluyendo un amor toto con un reconocido futbolista de la selección peruana. Ella no es ajena al mundo de la política toto.

La Enciclopedia Ilustrada del A, B y C de la realidad política peruana, nos enseña en uno de sus capítulos que la evidencia ha demostrado que una de las formas que los partidos políticos tengan la aceptación popular es por medio de la farándula y la música de masas.  El legado de Fujimori fue ofrecer tecnocumbia y ahora César Acuña ofrece el baile del toto como lo demostró en el aniversario décimo cuarto de fundación de su partido político Alianza para el Progreso (AP).  Y la pregunta que surge es ¿por qué no ofreció tecnocumbia? La respuesta es simple, ya no está de moda, en cambio el baile del toto está en todos los medios televisivos y virtuales. Acuña y su equipo se suben al coche del oportunismo mediático. No resulta raro que en los noticieros nocturnos no tomaran en cuenta la historia fundacional de Alianza para el Progreso y su programa político, sino que fue Yahaira  bailando  toto  para  el partido toto.    

Algo muy similar al rating son las encuestas de opinión política.  No resulta raro que ahora César Acuña comience a tener más aliados y simpatizantes toto.  Será por la propuesta política, la ideología, el programa o porque es un docente y esposo ejemplar.  La respuesta es no, eso es lo de menos. La respuesta es porque así es la política de verdad, y una de sus variantes de la cruda realidad es el oportunismo. Apenas las encuestas de opinión, hechas por empresas privadas, muestran el aumento considerable de la intención de voto en César Acuña, de repente él brinda la oportunidad para estar en el juego político.  

Si juntamos el rating y las encuestas de opinión surge otro aspecto de la construcción de la realidad política que fue analizado por Giovanni Sartori como la video-política.  Según el autor este término hace referencia a uno de los múltiples aspectos del poder del video: “su incidencia en los procesos políticos, y con ello una radical transformación de cómo ser políticos y de cómo gestionar política” (1999:66). En ese sentido, la incidencia e influencia de la video-política construye la realidad política incluyendo las reglas del juego político. Algo que estructura la “realidad” como un natural e inherente como si siempre fue de esta manera y nunca cambiará.  Sartori menciona que un elemento que construye la realidad política es el gobierno de los sondeos de opinión, estos indican en porcentaje lo que piensa la gente, pero son por lo general débiles y ciegas: “su influencia bloquea frecuentemente decisiones útiles y necesarias, o bien lleva a tomar decisiones equivocadas sostenidas por simples rumores, por opiniones débiles, deformadas, manipuladas e incluso desinformadas” (Ibíd.:76).    

Los Siente Ensayos de la Realidad “Política” Peruana no es ajeno a la ficción que ofrece el séptimo arte. El film “El Corredor” (The Runner) estrenada este año y protagonizada por Nicolas Cage representa la encarnación del partido toto que se mueve en las reglas de juego  de la video-política (Sartori).  Nicolas Cage hace el papel del idealista Colin Price quien es un desconocido diputado del distrito de Louisiana (en donde se encuentra Nueva Orleans) que tiene quince minutos de fama por su esmerada defensa de los pobladores del Golfo de México (en su mayoría viven de la pesca) quienes fueron afectados por el derrame de petróleo de una empresa trasnacional BP. Cuando la carrera política de Colin Price comienza a ascender proyectándose como un potencial candidato a senador suceden una serie de hechos que le hacen perder piso hasta el punto de renunciar a su cargo político.  Luego viene la realidad política y surge la gran oportunidad. Finaliza el film viendo  a Colin Price bailando toto, es decir, bailando el juego de otros, quienes le financian la campaña de senador para defender los intereses de la empresa trasnacional petrolera BP.  Cualquier parecido con la realidad política no es pura coincidencia.

En ese sentido, es necesario la construcción de una nueva realidad política, de lo contrario de nada servirá que hablemos de la renovación de la política, que se vallan todos y menos aún apostar por nuevas generaciones. Será más de lo mismo. Si antes nos ofrecían tecnocumbia ahora es el reino del partido toto para bailar aquello que nos produce asco pero con sabor a miel de oportunismo político.  Salvo el toto, todo es ilusión.

Bibliografía

SARTORI, Giovanni (1999) Homo Videns. La sociedad teledirigida. México: Taurus.

viernes, 16 de octubre de 2015

Comentarios en el ritual de presentación de la revista Contra/dicción


Por: Raúl Rosales León

Agradecer al Centro de Estudios Culturales y Literarios (CECYL) y, en especial, a Daniel Carrillo y Martín Arredondo por invitarme al presente ritual de presentación de Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios.  

Es necesario señalar que la Revista Contra/dicción surge en un tiempo oscuro, de resistencia y adversidad institucional en contra de los Estudios Culturales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  En la Editorial de Contra/dicción se hace mención de las tensiones de los Estudios Culturales en la Facultad de Humanidades porque en el 2014 se decidió cerrar la Maestría de Literatura con mención en Estudios Culturales.  La misma suerte ocurrió con el curso de Estudios Culturales en la carrera de antropología en la Facultad de Ciencias Sociales; sin ningún tipo rigor se señaló que el curso de Estudios Culturales es simplemente la encarnación de la postmodernidad y se optó por reprimirlo de los cursos electivos de la carrera etnográfica. Antropólogos/as en aislamiento voluntario de la propuesta de los Estudios Culturales para verse el ombligo disciplinario, algo que está acompañado de la crisis institucional de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 

Una de las explicaciones de esta represión institucional se puede encontrar en la entrevista a Carlos García-Bedoya Maguiña titulada “Decir que los estudios culturales no son una disciplina es un elogio” realizado por Martín Arredondo y Daniel Carillo.   Carlos García-Bedoya señala que entre las causas de la adversidad a los Estudios Culturales en la Facultad de Humanidades se encuentra la resistencia al cambio: “Fue quizás la lógica de la rutina institucional: lo más fácil siempre sale” (2015:192). A un nivel contextual la resistencia al cambio se reproduce por la resistencia al cambio institucional de la Universidad San Marcos en oposición a la actual Ley Universitaria.

En estos tiempos de resistencia al cambio institucional la aparición de la Revista Contra/dicción es justa y necesaria; desde la perspectiva del psicoanálisis lacaniando, Marita Hamann afirma: “Por eso las llamadas historias oficiales, las que intentan silenciar, no producen enteramente su cometido. De un modo u otro, desplazado, lo reprimido retorna y se expresa.  Lo hace como síntoma.   Las historias oficiales, como la represión misma, son fallidas. Los olvidados de la historia no desaparecen simplemente vuelven aunque tengan otros rostros” (2003:137). En ese sentido, los Estudios Cultuales que fueron reprimidos institucionalmente en las facultades de Humanidades y Ciencias Sociales reaparecen a través de la Revista Contra/dicción.

El antropólogo Carlos Reinoso en su artículo Disputas Territoriales: estudios culturales y antropología”, menciona que los Estudios Culturales se originaron en el ámbito extraacadémico, y luego se institucionaliza.  En el caso de la Revista Contra/dicción luego de la represión institucional hacia los Estudios Culturales, esta teoría sin disciplina retorna a las raíces del proyecto inicial, es decir, al campo extraacadémico y de esta manera abre un campo de disputa frente a las historias oficiales que fallaron en su intento de silenciar.

 
 
 
Alexandra Hibbett, Calos García-Bedoya y Raúl Rosales

La Revista Contra/dicción descentra el monopolio disciplinario de la antropología como la disciplina (hiper)especializada en estudiar la cultura. Este monopolio disciplinario resistente al cambio es defendido territorialmente por Carlos Reinoso para marcar una distancia con los Estudios Culturales.  Algo muy distinto sucede con Nelly Richard en su artículo “Globalización académica, estudios culturales y crítica latinoamericana, al señalar: “el deseo de los estudios culturales de ampliar el canon de la institución literaria para introducir en ella producciones tradicionalmente desvalorizados por inferiores, marginales o subalternas” (2015:214). Esta lógica de ampliación disciplinaria se encuentra en Gracia-Bedoya en la entrevista mencionada líneas arriba cuando él menciona que los Estudios Culturales ofrecen un componente fundamental hacia el paradigma texto – contexto: “una visión más amplia, esta voluntad de situar la cultura en un contexto más general” (2015:183).

Desde el campo etnográfico sería un error seguir en el debate bizantino si los Estudios Culturales pueden reemplazar a la antropología, ese debate ya se dio con muertos y heridos. Más bien es necesario aprender de los Estudios Culturales para ampliar el ámbito de análisis de la cultura como nuevos objetos de estudios, teorías, metodologías que contribuyan a tener una mejor comprensión de los fenómenos culturales en sociedades complejas y contemporáneas. Es decir, desterritorializar la cultura del campo etnocentrico-disciplinario de la antropología y de las ciencias sociales en general.  La antropología es la ciencia de la cultural, pero no es acaparadora de todo el análisis cultural.    

En ese sentido, la contribución de la Revista Contra/dicción radica en la ampliación del sentido analítico de la cultura desde diversos ángulos analíticos y objetos culturales como el teatro, el cine, la poesía, la literatura y la música. Desde las Ciencias Sociales estos diversos objetos culturales permiten y facilitan conocer las diferentes representaciones de la sociedad peruana y latinoamericana.

A manera de radiografía histórica de objetos culturales que ofrece la Revista Contradicción se encuentran dos textos que representan hitos fundamentales del Siglo XIX como la independencia y la Guerra del Pacífico.  El primer hito corresponde al artículo de Luis Vara Marín titulado “Proceso de la Literatura Costumbrista Peruana: primeras imágenes de la nación”, en donde nos muestra la construcción de la comunidad imaginada (Benedict Anderson) en el periodo de 1830 – 1850.  En donde los grupos letrados criollos de lima asumieron la función de un rol civilizador luego de la independencia a través de la literatura, el periodismo y el teatro de género costumbrista, siendo sus principales representantes Felipe Pardo y Aliaga, Manuel Ascencio Segura y Narciso Aréstegui.

Luego la sociedad imaginada peruana criolla entra en crisis con la derrota de la Guerra del Pacífico, aquí es importante el artículo de David Rengifo Carpio titulado “El teatro en Lima en los primeros años de la postguerra”, abriendo un campo desconocido por la historiografía oficial. Según el autor las obras teatrales ofrecen un testimonio de reconstrucción de sentimientos e ideales e imaginarios. En ese sentido, luego de la derrota la representación teatral cambia y hace una ruptura con la comedia costumbrista que representaba una sociedad sin crisis. 

En ambos textos se señala que si bien se imaginó a la sociedad peruana sin o con crisis, no se incluyó a los indígenas, siendo excluidos de la comunidad imaginada.

En el siglo XX entre los objetos culturales que aportan a la comprensión histórica del Perú, está la poesía, analizado en el artículo de César Ángeles Loayza titulado “La larga marcha de la tradición literaria en el Perú contemporáneo: Poesía y Revolución (1930-1950)”. El texto desde el análisis literario y científico social muestra al sujeto poético revolucionario en el marco de la poesía social de los años 50.  A diferencia de los objetos culturales (literatura y teatro) que representaron el siglo XIX, a principios del Siglo XX se amplía el imaginario nacional a través de los primeros partidos modernos como el Partido Socialista (José Carlos Mariátegui) y el APRA (Haya de la Torre) en donde surgen el problema del indígena con diferentes propuestas políticas analizado por César Ángeles.   El autor hace un contraste entre científicos sociales y las antologías de poesía para hacer un rastro histórico de la poesía social, articulado por los Poetas del Pueblo, de filiación aprista que dieron un tono popular a la poesía de los 40.  Esta larga marcha registrada por César Ángeles hace visualizar el surgimiento de una polémica entre la poesía social vs la poesía pura representado por Westphalen, Martín Adán, César Moro y Xavier Abril.   Finalmente Cesar Ángeles, expone la memoria histórico cultural con la tradición radical que trazó lineamientos ideológicos y estéticos para la elaboración del sujeto revolucionario.

Otra larga marcha pero de sujetos subalternos es editada por Richard Leonardo (Ed) en el texto Poéticas de lo negro. Literatura y otros discursos acerca de los afroperuanos en el Siglo XX reseñado por Juan Cuya Nina.  El texto rompe sentidos comunes y estereotipados sobre lo afroperuano para abrir un debate sobre la representación y prácticas de los sujetos afroperuanos en el Perú.  

De la poesía pasamos al cine para aproximarnos a las representaciones de la violencia política en el Perú a inicios de la década de los 80 a través del artículo de Gustavo Gutiérrez Suárez titulado “La mirada negada. Aproximación a la violencia y la etnicidad en el cine peruano: el caso de boca de lobo, Paloma de Papel y la teta asustada”. En estas películas, el autor deconstruye las posiciones de enunciación de la representación cinematográfica mostrando la mirada negada de los indígenas. En la película Paloma de Papel, se representa al hombre andino que encarna la violencia llevado al seno familiar andino; en Boca de Lobo, se representa al hombre a través de un intermediario, Kike, el protagonista de la película, pero jamás se logra una representación del hombre andino; en la Teta Asustada, el drama no logra ser local del mundo andino, sino que el drama representa un tema universal, correspondiente al miedo de una mujer violada sexualmente.  El autor plantea priorizar la mirada del Otro y construir historias posibles con aquellas miradas que fueron negadas para deconstruir la mirada etnocentrista.

Desde el género musical rockero se muestra la década de los 90 con manifestaciones racistas en la sociedad peruana, así es analizado por Paul Asto Valdez a través de su artículo titulado “La representación del racismo en Nosequién y los Nosecuántos”. En este artículo el autor toma como objeto cultural este singular grupo de rock para analizar por medio de la semiótica musical, una disciplina que estudia los discursos sociales de la música con énfasis en lo social y político para deconstruir el sustrato cultural e ideológico del objeto musical estudiado.  Paul Asto analiza la identidad musical de los NSQ&NSC, analizando el extracto social de sus integrantes, jóvenes de clase social acomodada, la mayoría estudiantes universitarios de la Pontificia Universidad Católica del Perú.   Siendo la cuota irónica uno de los acentos identitarios de su propuesta musical, como lo hacen con una canción de Led Zeppelin “Escalera al Cielo”, los NSQ&NSC dicen “Si pa subir al cielo se necesita una escalera, yo subo en ascensor” (2015:164).  Pero la ironía del grupo está en una frontera porosa con el racismo, por ello surge letras que reproducen el racismo en el Perú, estableciendo jerarquías y congelando sentidos comunes con respecto a lo andino migrante y las poblaciones afroperuano. Estos discursos representan al Otro como subalterno y abyecto, un lastre social algo que el autor identificó desde la semiótica musical.   

El poder de la representación cambia en el artículo de Karla Baldeón Chú titulado “La voz femenina de la poesía Shuar” en donde se analiza la mirada de mujeres shuar migrantes del Ecuador.   Ahora la cultura Shuar no es representada por la etnografía antropológica, la literatura, el cine, la poesía, el teatro y música interpretados por criollos occidentales, sino por la misma cultura Shuar en el campo de la poesía. Es interesante el aporte de Karla Baldeón porque nos brinda un objeto cultural que puede ser analizada como la poesía intercultural, entendida en el marco del enfoque intercultural como el reconocimiento de diferentes perspectivas culturales, expresadas en distintas formas de organización, sistemas de relación y visiones del mundo. Según la autora, “su poesía aborda temas sociales, mitos shuar y experiencias como sujetos migratorios a la sociedad occidental” (2015:64).  La cultura étnica Shuar y la sociedad occidental dialogan a través de la poesía de Raquel Antún y María Clara Sharupi.  Desde el enfoque de género, la poesía femenina Shuar cuestiona la lógica universal que coloca a la mujer en un estatus secundario en la sociedad. La antropóloga Sherri Ortner tiene un texto titulado Lo femenino es a lo masculino como la naturaleza es a la cultura, en donde se reconoce a la mujer con mayor afinidad a la naturales, mientras el hombre es asociado a la cultura.  Por ese motivo, sí la cultura subordina a la naturaleza, entonces el hombre subordina a la mujer.  En el texto de Karla Baldeón se podrá observar que la figura femenina representa un rol generador de cultura a través de la poesía, saliendo de la afinidad a la naturaleza.

Como las poetas Shuar son del país vecino de Ecuador, nos encontramos dentro la marea rosada analizado por John Beverley en su artículo titulado “El ultraizquierdismo: enfermedad infantil de la academia” que es el artículo inicial de la Revista Contra/dicción. Particularmente soy un fans de John Beverley, cuyas reflexiones y aportes a la teoría de los Estudios Subalternos me fueron de mucha utilidad cuando elaboré min tesis de licenciatura en antropología.  Pero leyendo su artículo discrepo en su visión del papel del o la intelectual en los procesos de cambio revolucionario, según Beverly el intelectual debe ser fiel al acontencimiento siguiendo la propuesta teórica de Badiou porque de lo contrario se estaría en una situación de teoría sin consecuencia. Pero ¿qué sucede cuando el acontecimiento no es fiel asimismo? Entonces el intelectual no puede ser un ciego y dejarse llevar por las comodidades del poder, sino que siempre debe estar en una actitud de crítica y autocrítica para abrir mentalidades y horizontes culturales para la acción política.  Si el poder del Estado excede sus facultades siendo más perjudiciales que la enfermedad, los y las intelectuales no deben callar, sino despertar la actitud de indignación y la capacidad de propuestas.

En la ruta de propuestas, desde las orillas de las ciencias políticas, se encuentra el artículo de Luis Miguel Purisaga Vértiz titulado “Democracia consociativa: ¿solución para pluriculturales en conflicto?  En base a los conceptos de Robert Dahl señala que el actual gobierno democrático es una democracia poliarcal, es decir, el gobierno de muchos.  Algo muy diferente al gobierno de la mayoría que supone un contrato social previo con reglas de juego electoral que establecen como ganador de una contienda electoral al candidato/a que tiene la mayoría de votos en el marco de la alternancia al poder. Como el gobierno de mucho excluye a los pocos, es necesario un modelo que haga realidad la ciudadanía inclusiva que obedece a la inclusión plena.  Debatiendo con Chantal Mouffee (agonismo –antagonismo-), Luis Miguel Purisaga plantea el modelo de democracia consensual que se caracteriza por tener una cultura política fragmentada junto con una élite que establece estrategias consensuales no competitivas. Según el autor, las élites que representan a cada segmento de la sociedad plural deben crear las condiciones y necesidad de llegar a acuerdos globales y, sobre todo la capacidad de ponerlos en marcha para dar legitimidad al modelo consensual.  Luis Miguel Purusaga hace unas preguntas ¿Qué se puede esperar de nuestro país? ¿es posible este modelo en el Perú? que son necesarias para repensar los procesos políticos pluriculturales.    

Por cuestiones de tiempo me gustaría acabar señalando que la relación entre las Ciencias Sociales y los Estudios Culturales es importante para conocer y explicar las diversas representaciones y prácticas culturales.  Por este motivo, felicito al Centro de Estudios Culturales y Literarios (CECYL) por asumir la tarea de democratizar el conocimiento de la sociedad peruana a través de la Revista Contra/dicción que recopila de una serie de objetos culturales que nos brinda distintas miradas, sin disciplinas acaparadoras, sino en dialogo interdisciplinario en el marco del retorno de los Estudios Culturales en la Universidad Nacional San Marcos.

Muchas gracias por su atención

Referencias

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Asto, Paul (2015) La representación del racismo en Nosequién y los Nosecuántos. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 161-172.

Baldeón, Karla (2015) La voz femenina de la poesía Shuar. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 63-81.

Beverley, John (2015) El ultraizquierdismo: enfermedad infantil de la academia. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 15-23.

Gutiérrez, Gustavo (2015) La mirada negada. Aproximación a la violencia y la etnicidad en el cine peruano: el caso de boca de lobo, Paloma de Papel y la teta asustada. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios 1 (1), 83-110.

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http://www.cholonautas.edu.pe/modulos/biblioteca2.php?IdDocumento=0076

Purisaga, Luis Miguel (2015) Democracia consociativa: ¿solución para pluriculturales en conflicto?  Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 27-40.

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