domingo, 24 de octubre de 2010

Trabajador, hegemonía y autoempleo

Una de las cosas que me llamó la atención en el artículo de Carlos Mejía titulado “Emprendedores, empresarios y trabajadores” fue el uso de la palabra “etiqueta”. En cierta manera resulta irónico que mencionado analista en temas sindicales y políticos se haya autoconstruido discursivamente como un etiquetador de conceptos. Aquello que no le parece idóneo a su imagen y semejanza conceptual es pura etiqueta. Otra cosa que también me llamó la atención fue su concepto de autoempleado.

Si bien Carlos crítica el concepto emprendedor (planteado por Enano Guerra García) con un conjunto de argumentos, él deja mucho que desear cuando cuestiona el término autoempleado, el cual yo había propuesto desde el enfoque del sindicalismo sociopolítico. Entonces, esperaba una sustentación analítica, pero simplemente Carlos lo sello con una etiqueta y no le pareció acertado lo de “sociopolítico”. La pregunta es ¿por qué? Algo que sigue pendiente por responder.

Ahora comentaré la definición exacta del concepto “autoempleo” propuesto por Carlos para seguir abriendo las puertas del debate y la reflexión sobre un problema que aqueja a millones de trabajadores en el Perú. Y de esta manera establecer un escenario de dialogo para la elaboración programática de propuestas de inclusión social de los trabajadores en el país. Sería importante la participación de Carlos para ampliar el debate en el espacio público con los actores sociolaborales involucrados.

En primer lugar Carlos utiliza en su artículo un conjunto significantes para hablar sobre el emprendedor como autoempleo - trabajador independiente - micro y pymes. Todo junto y revuelto con sustento estadístico. Llega a la conclusión que el autoempleado es la base social del emprendedor y luego define exactamente al autoempleo con la categoría de “empleo precario”. Es decir, un trabajador que tiene jornadas de trabajos extensos e intensivos, ingresos irregulares, ausencia de cobertura de salud, ausencia de pensiones, ausencia de vacaciones, descanso médico, gratificaciones, CTS.

Si la definición de autoempleo descrito en el párrafo anterior es la línea correcta conceptual, entonces nos encontramos ante una “relación hegemónica”. Según el argentino Ernesto Laclau, la “hegemonía” viene a ser la construcción política producida cuando un particular representa a un universo inconmensurable. Es decir, la demanda de un sector social que logra representar los intereses de la totalidad social, la cual se encuentra constituida por una cadena de demandas particulares. En el momento que una demanda particular representa el universo social de las otras demandas se produce una “relación hegemónica”.

En esta lógica, vemos claramente como Carlos elabora una construcción hegemónica sobre el “trabajador”, el cual debe tener una identidad política con la capacidad de reunir a los pobres de la ciudad. Una identidad de trabajador que represente la totalidad de todos los trabajadores, es decir, un significante hegemónico que unifique la cadena de demandas particulares en el movimiento sindical. Y como la identidad, en términos antropológicos, se construye y define como negación del otro, entonces, Carlos terminó su artículo señalando que no existe emprendedor, sino “una minoría empresarial muy poderosa que explota sistemáticamente a una masa inmensa de asalariados y autoempleados empobrecidos”.

Si para Carlos el autoempleado es la base social del emprendedor y éste último no existe por ser una etiqueta discursiva, la pregunta que planteo es la siguiente: ¿Cuál es la identidad de trabajador con empleo precario que orienta Carlos para representar universo inconmensurable del autoempleo? La respuesta es el trabajador asalariado, obrero y/o proletariado. Es decir, el trabajador homogéneo de clase que representa las demandas particulares de los autoempleados empobrecidos. Esto se comprueba a través del análisis crítico del discursivo sobre la definición exacta de autoempleo: empleo precario.

El autor discursivamente universaliza la demanda particular del trabajador asalariado a través de la categoría “empleo precario” como un significante hegemónico que procura representar la inconmensurabilidad de todos los trabajadores pobres en la ciudad: los ejemplos que Carlos propone son un taxista, un vendedor de emoliente y un datero de combi. Pero lo que Carlos no menciona es que la categoría de “trabajo precario” también incluye al universo de trabajadores asalariados cuyos derechos laborales son vulnerados por los empleadores. Es decir, el “trabajo precario” no es una categoría exclusiva de los autoempleados.

Si Carlos hiciera una bajada a bases o trabajo de campo en el sector de trabajadores autoempleados del cercado de Lima, escucharía una serie problemas que no figuran en su artículo. Como los constantes desalojos a los comerciantes ambulantes y decomisos de las mercaderías. Los autoempleados enunciarían que son victimas de la violencia física y psicológica por el abuso de autoridad del personal de serenazgo. Lo cual comprueba la ausencia de diálogo social y la arbitrariedad de las autoridades locales. Los autoempleados señalarían que son víctimas de robos y la extorsión por ausencia de seguridad, como por ejemplo el Damero de Gamarra en el Distrito de La Victoria (y otros distritos) en donde miles de trabajadores no tienen seguridad para trabajar en las calles (irónicamente el serenazgo sólo desaloja ambulantes y decomisa mercaderías). Otro problema que oiría Carlos es sobre el fenómeno de los mega mercados (Metro, Totus, Wong, Santa Isabel, Ripley, Saga Falabella, etc) que afecta la venta de miles de los trabajadores del comercio popular de Lima metropolitana.

Sería difícil que Carlos escuche en su bajada a bases que los trabajadores autoempleados exijan como demanda el pago de CTS (Compensación por Tiempo de Servicios) porque es un derecho laboral que corresponde a los trabajadores asalariados del sector privado y público. También sería incomprensible que las organizaciones de trabajadores autoempleados tenga como agenda de lucha política el tema de la “jornada laboral” porque éste es el tiempo que cada trabajador dedica a la ejecución del trabajo a un empleador. Lo mismo se puede decir con la ausencia de vacaciones, descanso médico y las gratificaciones. A mi parecer Carlos debe comprender que los autoempleados no tienen empleadores y tienen otras prioridades en su agenda política. Como el cumplimiento de la vigente Ordenanza Municipal N° 002–85–MLM que constituye instancias de diálogo social (Comisión Técnica Mixta) entre la autoridad local y los trabajadores autoempleados. Creo que si Carlos participara en el programa “Vidas Extremas” como trabajador autoempleado tendría empatía con las demandas sociopolíticas de mencionado sector laboral.

En la deconstrucción del concepto (exacto) de autoempleado como “empleo precario” notamos que Carlos estructura discursivamente los problemas de los trabajadores asalariados como temas prioritarios de los trabajadores autoempleados. De esta manera ventrílocua la particularidad de los asalariados logra representar la supuesta totalidad de problemas de los autoempleados empobrecidos. Es necesario señalar que la articulación hegemónica del concepto autoempleo tiene como base el paradigma del sindicalismo clasista en donde existe un sólido sujeto trabajador: el proletariado. No puede existir el trabajador proletariado sin la explotación del empleador capitalista.

Pero este tipo de sindicalismo tiene limitaciones con los autoempleados quienes no tienen empleadores explotadores. Esto se nota en el artículo de Carlos quien no logró simbolizar los problemas particulares del sector de trabajadores autoempleados. Por esta razón, él dedica en varios párrafos de su artículo a mostrar los problemas de los asalariados en el sector de micro y Pymes. Si bien ambos tipos de trabajadores (asalariado y autoempleado) comparten problemas comunes como ausencia de pensiones y aseguramiento universal en salud es necesario separar la paja del trigo. Juntos pero no revueltos. Es menester establecer límites problemáticos y programáticos entre los diferentes tipos de trabajadores porque a río revuelto ganancia de pescadores asalariados.
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En cambio el “sindicalismo sociopolítico” si asume integralmente el problema de los trabajadores autoempleados y otros sectores sociales. Según Luis A. Anderson la práctica de un sindicalismo sociopolítico constituye una nueva estrategia para el movimiento sindical porque plantea una alianza con otros tipos de trabajadores, sectores sociales-populares y movimientos políticos. Es decir, el discurso del sindicalismo sociopolítico va más allá de las fábricas y empresas (relación trabajador-empleador) para incorporar a otros tipos de trabajadores. Y según Julio Godio este nuevo tipo de sindicalismo debe adecuar la estructura orgánica y programática con el objetivo de incluir a los millones de trabajadoras y trabajadores en sus distintas categorías.

La CUT PERÚ ha asumido el sindicalismo sociopolítico para incluir a los millones de trabajadores asalariados y, sobre todo, autoempleados que sufren el déficit de trabajo decente en el país. Por esta razón, relaciono en mi artículo la problemática del trabajador autoempleado con el enfoque del sindicalismo sociopolítico: el autoempleado es un actor laboral que surge por la ausencia de trabajo asalariado causado por las débiles políticas del Estado que no fomentan ni promocionan trabajo decente y por los altos índices de desempleo que empobrece a amplios sectores de la sociedad. En este escenario, donde libre mercado amplia las brechas y desigualdades sociales, los hombres y mujeres excluidos del trabajo asalariado se ven con la necesidad de desarrollar una serie de actividades económicas que les permitan cubrir sus necesidades básicas de sobrevivencia. Una de ellas es el autoempleo.

No se puede definir al autoempleo por los efectos prácticos como “empleo precario” porque, como he comprobado, se universaliza la demanda de un sector particular de trabajadores. La propuesta de Ley General del Trabajo es un claro ejemplo de articulación hegemónica de un sólo tipo de trabajador: el asalariado. En la ley se considera como trabajador a la persona natural que voluntariamente presta servicios a un empleador. Mientras que millones de trabajadores autoempleados se encuentran ausentes en la propuesta de ley.

Todavía existen posibilidades de replantear la propuesta de ley. El viernes 22 de Octubre se llevará a cabo La Audiencia Pública sobre La Ley General del Trabajo organizado por la Comisión de Trabajo del Congreso de la República. Es la oportunidad de poner como tema el problema sociolaboral y político que sufren los trabajadores autoempleados. Mencionado tema no puede quedarse en el debate virtual sino que debe ser parte de la agenda del movimiento sindical, la comunidad laboral y la sociedad política. De lo contrario, la propuesta Ley General del Trabajo (Asalariado) oscurecerá la demanda de millones de trabajadores autoempleados.

Finalmente, es justo y necesario democratizar el concepto de “trabajador” en el espacio político, laboral y cotidiano para que nadie quede en el baile de los que sobran. Y, sobre todo, a la hora aprobar leyes que sólo beneficie a un sector particular de trabajadores en nombre del universo inconmensurable de los autoempleados empobrecidos a nivel nacional.

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Emprendedores, empresarios y trabajadores”. Carlos Mejía
http://www.sindicalistas.net/2010/10/emprendedores-empresarios-y.html

jueves, 30 de septiembre de 2010

Foro Metropolitano


Un conjunto de intelectuales quienes son especialistas en temas urbanos, sociales y políticos se han formado un espacio ciudadano denominado el FORO METROPOLITANO con el objetivo de construir propuestas programáticas para los partidos y movimientos progresistas que postulan a la alcaldía de Lima.  Si bien, la actual coyuntura electoral ha marcado la acción del foro, éste continuará luego de las elecciones porque su objetivo es seguir construyendo y aportando para la solución de los problemas que afectan a los ciudadanos de la Lima Metropolitana. 

Es necesario mencionar que el Grupo Propuesta Ciudadana (IEP, DESCO, CIPCAP PERÚ, CEPES, CEDEP, ARARIWA, CBC, CEDER, CEDEPAS, ALTERNATIVA y IDS) y Red Perú fueron los promotores en convocar a un importante número de profesionales para la formación del FORO METROPOLITANO. Ya la misma vez hacer realidad una publicación denominada: Aportes para una gestión transparente, eficiente y democrática de Lima Metropolitana, esto como parte de los "Cuadernos Descentralistas" de Propuesta Ciudadana.    Esta publicaión ha sido distribuida a todos los partidos políticos que postulan a la alcaldía de Lima y a la Sociedad Civil en general.  A continuación presento el índice del texto:

1. Visión de la Ciudad y su importancia en los planes de gobierno municipal
Mario Zolezzi Ch.

2. Lima: de qué ciudad y desarrollo hablamos
Jaime Joseph

3. La gestión de la ciudad de Lima
Gustavo Riofrío

4. Dinámicas económicas y empleo en Lima Metropolitana
Julio Gamero

5. Trabajadores Autoempleados en Lima Metropolitana
Raúl Rosales

6. Lima Metropolitana: reduzcamos la brecha social
Carmen Vildoso

7. Construir una política de vivienda inclusiva y sostenible en la capital
Paul Marquet y Carlos Escalante

8. Debajo de la alfombra no: por una buena gestión de los residuos sólidos en Lima Metropolitana
Teresa Cabrera Espinoza

9. Transparencia y participación ciudadana en la gestión de Lima Metropolitana.
Julio Díaz Palacios

viernes, 13 de agosto de 2010

Niña Símbolo de la Hegemonía

En el tema de los trabajadores ambulantes existe una mirada hegemónica que legitima irónicamente las jerarquías sociales desde el protagonismo de los subalternos. Como el caso de la niña símbolo de la hegemonía.

Vanessa Quiroga Carvajal actualmente postula como regidora a la Municipalidad de Lima por el partido político Cambio Radical que lidera Alex Kouri. Ella es hija de una vendedora ambulante y conoce al detalle los problemas del comercio popular en las calles de Lima. Un valor agregado político de Vanessa es que fue la niña símbolo del brutal atentado de Sendero Luminoso en la calle Tarata en Miraflores en 1992. El cual le hizo que ella perdiera una pierna.

Vanessa Quiroga por motivos electorales en su calidad de símbolo social ha cambiado de significado. Esto se puede comprobar en una entrevista en el diario El Comercio cuando se le hace la pregunta: ¿Cuáles son tus propuestas de llegar a ser regidora? La candidata de los vendedores ambulantes respondió lo siguiente:

“Ayudar a formalizarse a los comerciantes ambulantes. Los alcaldes solo piensan en la erradicación, cuando en realidad están frente a verdaderos emprendedores que conocen sus mercados potenciales..la idea es que nos permitan crecer y formalizarnos para que el puestito de la calle ya no sea la única base de nuestra subsistencia”.

Como se puede observar la propuesta de Cambio Radical a través de su representante política no es cambiar nada radicalmente. La pregunta es ¿por qué? La respuesta se basa porque la narrativa de la candidata a regidora legitima el concepto de informalidad y, por ende, la maquinaria ideològica que la sostiene. Es decir, Vanessa suscribe la propuesta del texto El Otro Sendero de Hernando de Soto.

Según Hernando de Soto los altos costos de la formalización (reglamentación) que impone el Estado causa el fenómeno de la informalidad. Es decir, las infranqueables barreras de la burocracia legal (mercantilistas) dificultan alcanzar a la gran mayoría de la población la formalidad económica. El Otro Sendero presenta a los informales como potenciales empresarios porque ellos han encontrado por iniciativa propia y constante creatividad, estrategias para sobrevivir ante un Estado que obstaculiza el proceso de formalización.

Las ideas de Hernando de Soto no son neutrales sino que legitima la ideología de la derecha que se engarza con la hegemonía neoliberal en el PERÚ AVANZA. Menos Estado y mayor mercado. La propuesta del Otro Sendero ha tenido efecto de verdad en la opinión pública, los intelectuales y políticos en el Perú.

Irónicamente Vanessa Quiroga quien procede de los sectores subalternos es el “nuevo símbolo de la hegemonía” porque su propuesta programática tiene como fin la formalización de los emprendedores ambulantes quienes conocen sus potenciales mercados. Los ambulantes también avanzan.

sábado, 24 de julio de 2010

Chicha en Voto


La ciudad es un espacio de constantes transformaciones culturales. La música no es ajena a los fenómenos urbanos y, sobre todo, luego de la migración masiva del campo a la ciudad a mediados del siglo XX.

Actualmente existe un boom musical (promocionada por los medios de comunicación) que comprende a la cumbia y el folclor como géneros plurirregionales y multiestilísticos que han conformado grandes mercados. Nuevas estrellas, sueños y consumidores. Este fenómeno ha sido articulado a la lógica de la hegemonía neoliberal reformulando la relación entre el mercado y la cultura de los sectores subalternos.

Las ideas de los setores de la derecha peruana se han legitimado en el imaginario social. El concepto informalidad acuñado por Hernando de Soto en su libro el Otro Sendero ha interpretado, bajo la mirada ideológica liberal, a los migrantes como potenciales empresarios emprendedores, mientras que el Estado es un obstáculo para la formalización. El concepto “informal” caracteriza a los excluidos y marginados (síntoma social) del sistema quienes tienen la agencia creativa para sobrevivir en la lógica de un capitalismo popular.

El capitalismo popular se articula con la hegemonía neoliberal en el Perú en plena crisis de los partidos políticos y sus respectivas ideologías. Surgen lo partidos independientes (el principal fue Cambio 90) que mantienen una distancia con las ideologías, pero cinicamente lo legitima en la práctica política. La maquinaria postideológica fujimorista reformo la estructura del Estado con políticas privatizadoras y, a la misma vez, abriendo las puertas al mercado global. De ciudadanos a consumidores a ritmo de tecnocumbia.

Por este motivo, los votos dejaron de ser ciudadanos para ser chichas. Pan y circo a ritmo de tecnocumbia. Y lo más chicha de todo es que la mayoría de medios de comunicación tienen la lógica intelectual del Pulpo Paul. Es, decir, mostrar una dualidad en disputa: Lourdez Flores vs Alex Couri.

Como se puede observar el Pulpo Paul también legitima la elección entre derecha vs derecha, mientras que los demás candidatos se encuentran ajenos al pasito tun tun (Agua Bella) chichero a ritmo electorero.

martes, 29 de junio de 2010

La vuvuzela ideológica



San Marcos se encuentra de moda otra vez, pero no por su fama de la Decana de América sino por su fama de violencia senderista. Todos tildan al otro como el culpable: el inútil rector, la oposición perdedora, la matonería aprista, los alumnos eternos, el fujimontesinismo, entre otros. Pero dejan de lado al verdadero culpable: la actual fiebre mundialista y, sobre todo, el fenómeno vuvuzela.

La vuvuzela especie de trompeta larga sudafricana que en el idioma zulú significa "meter ruido". Actualmente se ha popularizado en los sudafricanos quienes soplan el instrumento dando la sensación del ataque furioso de enjambres. Es un sonido atronador que tiene una ecuación social-deportiva directamente proporcional: mientras más ruido mejor.

La pregunta que realizarán mis estimados lectores es ¿Cuál es la relación de la inofensiva vuvuzela con los hechos del 14 de Junio en San Marcos? La respuesta es la “vuvuzela ideológica”. Las imágenes mostradas en Youtube de un conjunto de personas con banderas rojas gritando lemas como “queremos la libertad de los presos políticos (senderistas) del Perú” y “abajo la campaña negra contra los presos políticos del Perú” siguen la misma ecuación vuvuzelica: mientras más ruido mejor.

Ahora en los debates políticos no importa la lógica de los argumentos, la sustentación de tesis o la refutaciones sobre la visión de país, sino hacer más atronador el mensaje ideológico. Por este motivo los senderistas (facción acuerdista-gonzalista) con la denominación universitaria de Frente Democrático Estudiantil se pusieron en fila en la Facultad de Ciencias Sociales e hicieron sonar sus vuvuzelas ideológicas. No importa el debate, la controversia o la dialéctica de ideas para llegar a síntesis novedosas, sino hacer "Buuuuuuuuuu...th" de manera prolongada, potente y ensordecedora.

En las últimas semanas la vuvuzela ideológica también se verificó en la marcha de los estudiantes de San Marcos quines fueron al Congreso de la República. Fue una respuesta con  mayor cantidad de vuvuzelas humanas que hicieron más bulla para que la sociedad peruana escuche “somos estudiantes no somos terroristas”. Lo cual hace eco sin querer queriendo con los amarillistas medios de comunicación vuvuzélicos que estructuran, según Rocío Silva Santisteban, el “mito del terruco sanmarquino”.

Como todo mito es necesario desmantelar el discurso hegemónico de la Otredad Sanmarquina para encontrar las fisuras y argumentos que demuestren  lo contrario sin necesidad de acudir al fenómeno de la vuvuzela ideológica.

domingo, 6 de junio de 2010

El culto a la personalidad juvenil


Luego de un buen tiempo regresé al tema juvenil haciedo memoria de mis tiempos de rebeldía con causa. Pero no en calidad de joven sino de ciudadano juvenólogo. El Taller Nacional sobre Empleo Juvenil, Trabajo Decente y Sindicalización de las y los Jóvenes Trabajadores (as) fue un evento interesante que ofreció varios insumos analíticos para futuros artículos. Empezaré a reflexionar sobre la exposición de Alvarado Quispe Pérez, actual Secretario Nacional de la Juventud. 

Alvarado Quispe expuso sobre la participación juvenil en los ámbitos regional y local para mostrar que el Perú juvenil avanza. Lo que me llamó la atención no fue su discurso (tema de otra reflexión) sino la guía técnica que había repartido sobre la implementación de la institucionalidad juvenil en mencionados espacios. El documento tiene imágenes de jóvenes anónimos uniformados con el mismo formato de polos: la juventud masa. Pero en la pagina 22 de la guía se muestra la imagen mesiánica de Alvarado Quispe con ademanes de liderazgo juvenil. Él se encuentra haciendo un discurso bajo el amparo o mejor dicho la mano de Alan García: el padre todo poderoso.
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A la hora de las preguntas le hice un comentario sobre la guía en cuestión enfatizando su fotografía. Mencione que el “culto a la personalidad” es un problema que afecta a la participación ciudadana. Y que las imágenes del documento produce el culto a su personalidad quien guía a las masas juveniles. “¿Usted qué opina?”, le pregunté. Él me respondió: “Yo no hago culto a mi personalidad, capaz usted sí”. Lamentablemente en la dinámica del taller no hubo espacio para la réplica, pero aprovecho este medio para decir lo siguiente:

En la hipótesis que yo haga culto a mi personalidad lo realizo con mi dinero, el cual gano con el fruto de mi trabajo. Pero usted lo hace con el dinero de los peruanos o a través de la cooperación técnica internacional (Fondo de Población de las Naciones Unidas). La guía para la implementación de espacios de participación juvenil en los ámbitos regional y local es de buena calidad en papel, imagen y diseño con un tiraje de 1,700 ejemplares. Todo un manjar político.

Bajo la filosofía de Alan García “en política no hay que ser ingenuos” veo que la foto de Alvarado Quispe no tiene nada de ingenua. Como buen animal político (Aristóteles) hace un faenón de su imagen el cual será distribuido a nivel nacional. El perfecto marketing político para las futuras contiendas electorales a nivel local, regional y nacional. Por eso dicen que el marketing personal no tiene límites.

El culto a la personalidad que muestra la cuestionada fotografía construye el camino de la tercera espada del Apra: Haya de la Torre, Alan García y Alvarado Quispe. No es neutral ni casual la imagen del joven aprista quien es el responsable en la publicación de la guía en cuestión. De todas las fotos que le han tomado en su corta carrera pública, él eligió la que más le conviene para su imagen política. El mensaje a manera de hipótesis pueder ser: "sólo Alvarado salvará a la juventud. Dejando de lado toda una historia de participación ciudadana en donde miles de jóvenes salieron a prostestar a las calles en contra la dictadura de Fujimori. Luego se profundizó el debate de las Políticas Públicas de Juventud en la Sociedad Cilvil. Como parte de los resultados surgió el PROMEJ, CAJU PERÚ, CONAJU, entre otros....hasta el actual CENAJU. 

Bien que el Secretario Nacional de la Juventud quiera mostrar su liderazgo hacia los peruanos con el resultado de su trabajo. Pero no con el dinero que administra el Estado. Ahora la pregunta es ¿Qué hacemos como Sociedad Civil? ¿La vigilancia ciudadana es pura letra muerta? y ¿seremos testigos de otro tiraje de 1,700 ejemplares en beneficio al culto a la personalidad juvenil?

domingo, 9 de mayo de 2010

La pituca vs el aristócrata


Últimamente la marcha política hacia el sillón municipal de Lima Metropolitana muestra una singular ironía.  La hegemonía de la derecha a través de sus propias representaciones sociales antipopulares.  Según las encuestas los únicos favoritos para ganar las elecciones son Lourdez Flores y Alex Couri, es decir, derecha vs derecha. Entonces, la pugna electoral de ambos candidatos se basa en obviar el debate ideológico para mantener intacta la hegemonía neoliberal.

La primera estratégia electoral lo marcó Lourdez Flores quien construyó la dicotomía "ética vs corrupción".  El pasado de Alex Couri le juega una mala pasada porque él asistió al sótano del SIN para dialogar con Vladimiro Montesinos. Ese hecho es su talón de Aquiles y viene a ser un punto a favor del caballo de troya electoral de la lidereza del Partido Popular Cristiano (PPC).

La segunda estratégia es promovida por Alex Couri quien volvió a utilizar una vieja arma electoral de deslegitimación de los candidatos de la derecha.  La imagen de Lourdez Flores como la candidata de los ricos y pitucos. El problema consiste que no se logra estructurar una dicotomía. Existe un vacío en uno de los lados porque Alex Couri no encaja como el candidato del pueblo.  Lo cual Lourdez Flores aprovechó para representar a su ex compañero del PPC y competidor como el "señorito aristocràtico".

Entonces la señorita pituca y el señorito aristocrático son irónicamente las imagenes antipopulares que lideran las opciones electorales de Lima Metropolitana.  Una ciudad que se ha andinizado y modernizado en los últimos 50 años con el desborde popular (Matos Mar) y las nuevas mentalidades populares (Gonzalo Portacarrero). Las nuevas generaciones de limeños emergentes son producto de la migración del campo a la ciudad. Una migración en conflicto con una ciudad criolla, aristocrática y pituca. 

Las dos estratégias mencionadas no cuestionan la hegemonía ideológica de la sociedad limeña y peruana. Vale decir, que tanto la dicotomía "ética vs corrupción" como la frustrada dicotomía "pituca vs aristocrático" legitiman el pensamiento único mundial.

Es necesario para las fuerzas progresistas cubrir el vacío político de la segunda frustrada dicotomía. ¿Quién representará a los sectores del pueblo -limeños no pitucos ni aristocráticos-? Una vez que se cubra legitimamente el vacío, entonces la maquinaria electoral debe profundizar la dicotomía. A partir de ello se cuestionará la hegemonía ideológica (pituca-aristocràtica) que pasa actualmente intacta en el debate político al des-ideologizar las propuestas (supuestamente técnicas) electorales.

Cuando surja en los medios de comunicación (amarillos y supuestamente serios) y la opinión pública la "amenaza roja" como opción electoral para el sillón de Lima Metropolitana, entonces se le aguará la fiesta idológica a la pituca y el aristócrata. Se romperá el duopolio electoral.