domingo, 21 de febrero de 2016

Partido Zelig


Por Raúl Rosales León / Ciudadano (de)constructor

La semana pasada fui testigo de la empatía gubernamental con mis gustos en el séptimo arte. Resulta que el Centro Cultural Ricardo Palma de la Municipalidad de Miraflores abrió a la vecindad la oportunidad de ver películas de Woody Allen a través del cine gratis.  Tuve la suerte de ver Zelig (1983) que es una película de culto filmada en blanco y negro cuyo argumento coincide con la realidad política peruana en los tiempos electorales. 

En formato de documental Woody Allen hace conocer la historia de Zelig un ciudadano norteamericano que fue todo fenómeno en las décadas de los años 20 del siglo pasado. Leonard Zelig sufre un síntoma psicológico que le ocasiona un cambio permanente de personalidad, en consecuencias él logra adaptarse con mucha facilidad a diferentes grupos y clases de personas: ricos, pobres, negros, chinos, indios, republicanos, demócratas, fascistas, etc. Este caso clínico fue tomado por la doctora Eudora Fletcher (psiquiatra), interpretada por la actriz Mia Farro, quien hace un diagnóstico sobre Zelig. La doctora Fletcher para entender el síntoma de Zelig lo compara con un camaleón humano; él cambia de personalidad, principios y convicciones proporcionándole una gran habilidad de adaptación inmediata con las personas que lo rodean.  

El camaleón humano no es ajeno a la realidad política en el Perú en tiempos electorales.  La farándula política está conformada por camaleones políticos que hacen realidad el Partido Zelig.  Veamos algunos casos de la vida real. 

En el año 1990 el Partido Cambio 90 con el candidato presidencial Alberto Fujimori cuya bandera política “No Shock”, conjunto de reformas para salir de la crisis económica, fue utilizado para enfrentarse a Mario Vargas Llosa del FREDEMO (Alianza entre el Movimiento Libertad, el Partido Popular Cristiano y Acción Popular). Luego de las elecciones, el nuevo presidente metió la yuca a la población que había votado por él, aplicando el Shock incluido todo el paquete neoliberal en el Perú.

En el año 2011 el Partido Nacionalista con el candidato presidencial Ollanta Humala cuya bandera política “La Gran Transformación”, plan de gobierno que planteaba el cambio radical de modelo económico y político, fue utilizado para aliarse con las fuerzas de izquierda con Gana Perú para enfrentarse con Keiko Fujimori. Luego de las elecciones, Ollanta Humala dejó de lado la Gran Transformación (y de paso a la izquierda) por la Hoja de Ruta y, de esta manera, continuar con el modelo neoliberal implementado por el fujimorismo de la década de los noventas.

En el actual año electoral (2016) existen camaleónicos cambios políticos para todo tipo de gustos. Me gustaría analizar un caso como muestra de la oferta política electoral; antes enemigos políticos ahora aliados, me refiero a Alianza Popular que es el Partido Zelig por excelencia. En un reciente tiempo pasado el APRA tildó al PPC de partido de los ricos y de forma viceversa el PPC acusó al APRA como un partido populista y demagogo.  Ahora ambos de forma camaleónica son uña y carne, demostrando el APRA ser el nuevo partido de los ricos y el PPC asumiendo el populismo y la demagogia para ganar las elecciones.   

El Partido Zelig hace sus efectos a nivel individual a través del transfuguismo político en donde uno cambia de posición política y principios de forma automática.  Antes uno era izquierda y ahora es de derecha o antes uno era de derecha ahora es de izquierda; el centro político es radicalmente más camaleónico porque a veces inclina la balanza para la izquierda y, según las circunstancias, lo inclina para la derecha; Leonard Zeling hubiese hecho lo mismo porque en una fiesta ubicada en una finca en Long Island, él con apariencia de aristócrata conversaba con la crema de la alta sociedad y decía ser del partido republicano; una hora después Zelig hablaba con los criados de la finca con un acento vulgar, diciendo ser del partido demócrata.       

El efecto camaleónico político sucede por la crisis de institucionalidad de los partidos políticos y la crisis de la militancia. La militancia política fue reemplazada por el voluntariado. Ahora forma parte de la cultura política la voluntad de cambiar de posiciones políticas sin consecuencias. Irónicamente el efecto de cambio camaleónico permanente es para no cambiar nada.  El mal menor es la única opción.

Lo bueno de la película Zelig, aparte de ser gratis, es que no hay mal que dure para siempre. El trastorno camaleónico tuvo cura por medio del amor proporcionado por la Doctora Fletcher quien logra con perseverancia desvanecer el síntoma de Zelig. De igual manera el antídoto de la perseverancia con convicciones permanentes es útil para la institucionalidad política desde las bases, desde el face to face, con esperanza de cambio, no de ideología sino de un país mejor. Si la institucionalidad es la única promesa que no se promete en los tiempos electorales, entonces es menester empezar a pregonarla con acción y consecuencia para la construcción de una República de Ciudadanos/as.    


domingo, 31 de enero de 2016

Partido Minions


Por Raúl Rosales León. Ciudadano (de)constructor

A principios del nuevo año tuve la suerte de ver una película, junto con mi ahijado Adrianito, titulada Minions realizada por los creadores Mi Villano Favorito 1 y 2; si bien este film es supuestamente para niños y niñas, resultó todo lo contrario en clave política electoral. Por este motivo frente a la cruda realidad política y la aguda crisis de institucionalidad en el presente contexto electoral surge el fenómeno Partido Minions.

Es necesario señalar para el buen entendimiento del artículo que los Minions es una tribu micro patriarcal (no hay Minians) conformada por un conjunto pequeños personajes de color amarillo en donde sobresale sus ojos, grandes lentes y sus extraños gemidos tratando de expresar algún tipo de lenguaje. Ellos habitan el planeta desde hace mucho tiempo y comparte un mismo objetivo en la tierra: servir a un amo más despreciable.

La fatalidad de la tribu Minions en la tierra consistió que fue tarea sencilla encontrar el amo, pero el conservarlo fue difícil.  De ahí la constante búsqueda de un amo a quien seguir y atender porque de lo contrario la vida de estos personajes amarillos no tenían propósito llegando a sentirse perdidos y deprimidos. Lo paradójico de los Minions es que siendo protagonistas de su historia se estructura una relación de dependencia esporádica con el Otro (amo).    

Esta película sirve para comprender la relación perversa entre los partidos políticos y el electorado nacional en el Perú.  Según los estudios del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el 43 % del electorado decide su voto en la semana previa a un proceso electoral y, lo más preocupante, de ellos el 23 % lo hace cuando está en la cola para votar.  El electorado nacional al igual que los Minions tiene una relación de dependencia esporádica con su candidato/a que eligen faltando una semana. Lo común de ambos es que siempre buscan un rostro dejando de lado el aparato institucional que representa un partido político.

Como los partidos políticos tienen fuertes problemas de institucionalidad se han transformado en franquicias electorales se adaptan a la realidad de la cultura política del Perú. Los partidos no buscan la construcción de militancia, cuadros técnicos y referentes ideológicos, sino que están a la búsqueda del Minions electoral perfecto.  Para ello comienzan a buscar rostros que sumen para las estadísticas de los sondeos de opinión, si el rostro público con marketing electoral coincide con la búsqueda permanente de los Minions, entonces se tiene asegurado los votos, los cuales pueden ganar en el mismo día de las elecciones.

En ese proceso de búsqueda se puede observar que la tribu Minions tiende puentes efímeros con todos los rostros. La elección del rostro no tiene bandera política: ayer con César Acuña, hoy Verónica Mendoza, mañana Julio Guzmán y pasado mañana con Barnechea.       

El trabajo no es fácil y la tarea es ardua: es necesario construir partidos con ideología. Partidos desde las bases; no un elitismo técnico de WhatsApp que se mira el ombligo sino fortaleciendo el tejido social con el electorado, la ciudadanía de a pie; no al clientelismo efímero sino la construcción de una república de ciudadanos/as.

martes, 15 de diciembre de 2015

Partido Toto


Por Raúl Rosales León. Ciudadano (de)constructor



“Así es la realidad política” fue la frase que explicó, argumentó y sustentó el por qué ahora para estar en el juego político se debe bailar toto, es decir bailar el juego de otros, así masoquistamente no sea de nuestro agrado.  Para los que no están familiarizados con el toto es necesario señalar que este es un baile del mundo del espectáculo que tiene como indicador de éxito el rating que es la unidad de medida de audiencia de un programa de televisión o radio. Generalmente el rating está relacionado con los programas de espectáculo, entretenimiento y escándalo. Este fenómeno es encarnado últimamente por la bailarina Yahaira Plasencia quien con mucha habilidad ha logrado sobresalir en el mundo de la farándula, incluyendo un amor toto con un reconocido futbolista de la selección peruana. Ella no es ajena al mundo de la política toto.

La Enciclopedia Ilustrada del A, B y C de la realidad política peruana, nos enseña en uno de sus capítulos que la evidencia ha demostrado que una de las formas que los partidos políticos tengan la aceptación popular es por medio de la farándula y la música de masas.  El legado de Fujimori fue ofrecer tecnocumbia y ahora César Acuña ofrece el baile del toto como lo demostró en el aniversario décimo cuarto de fundación de su partido político Alianza para el Progreso (AP).  Y la pregunta que surge es ¿por qué no ofreció tecnocumbia? La respuesta es simple, ya no está de moda, en cambio el baile del toto está en todos los medios televisivos y virtuales. Acuña y su equipo se suben al coche del oportunismo mediático. No resulta raro que en los noticieros nocturnos no tomaran en cuenta la historia fundacional de Alianza para el Progreso y su programa político, sino que fue Yahaira  bailando  toto  para  el partido toto.    

Algo muy similar al rating son las encuestas de opinión política.  No resulta raro que ahora César Acuña comience a tener más aliados y simpatizantes toto.  Será por la propuesta política, la ideología, el programa o porque es un docente y esposo ejemplar.  La respuesta es no, eso es lo de menos. La respuesta es porque así es la política de verdad, y una de sus variantes de la cruda realidad es el oportunismo. Apenas las encuestas de opinión, hechas por empresas privadas, muestran el aumento considerable de la intención de voto en César Acuña, de repente él brinda la oportunidad para estar en el juego político.  

Si juntamos el rating y las encuestas de opinión surge otro aspecto de la construcción de la realidad política que fue analizado por Giovanni Sartori como la video-política.  Según el autor este término hace referencia a uno de los múltiples aspectos del poder del video: “su incidencia en los procesos políticos, y con ello una radical transformación de cómo ser políticos y de cómo gestionar política” (1999:66). En ese sentido, la incidencia e influencia de la video-política construye la realidad política incluyendo las reglas del juego político. Algo que estructura la “realidad” como un natural e inherente como si siempre fue de esta manera y nunca cambiará.  Sartori menciona que un elemento que construye la realidad política es el gobierno de los sondeos de opinión, estos indican en porcentaje lo que piensa la gente, pero son por lo general débiles y ciegas: “su influencia bloquea frecuentemente decisiones útiles y necesarias, o bien lleva a tomar decisiones equivocadas sostenidas por simples rumores, por opiniones débiles, deformadas, manipuladas e incluso desinformadas” (Ibíd.:76).    

Los Siente Ensayos de la Realidad “Política” Peruana no es ajeno a la ficción que ofrece el séptimo arte. El film “El Corredor” (The Runner) estrenada este año y protagonizada por Nicolas Cage representa la encarnación del partido toto que se mueve en las reglas de juego  de la video-política (Sartori).  Nicolas Cage hace el papel del idealista Colin Price quien es un desconocido diputado del distrito de Louisiana (en donde se encuentra Nueva Orleans) que tiene quince minutos de fama por su esmerada defensa de los pobladores del Golfo de México (en su mayoría viven de la pesca) quienes fueron afectados por el derrame de petróleo de una empresa trasnacional BP. Cuando la carrera política de Colin Price comienza a ascender proyectándose como un potencial candidato a senador suceden una serie de hechos que le hacen perder piso hasta el punto de renunciar a su cargo político.  Luego viene la realidad política y surge la gran oportunidad. Finaliza el film viendo  a Colin Price bailando toto, es decir, bailando el juego de otros, quienes le financian la campaña de senador para defender los intereses de la empresa trasnacional petrolera BP.  Cualquier parecido con la realidad política no es pura coincidencia.

En ese sentido, es necesario la construcción de una nueva realidad política, de lo contrario de nada servirá que hablemos de la renovación de la política, que se vallan todos y menos aún apostar por nuevas generaciones. Será más de lo mismo. Si antes nos ofrecían tecnocumbia ahora es el reino del partido toto para bailar aquello que nos produce asco pero con sabor a miel de oportunismo político.  Salvo el toto, todo es ilusión.

Bibliografía

SARTORI, Giovanni (1999) Homo Videns. La sociedad teledirigida. México: Taurus.

viernes, 16 de octubre de 2015

Comentarios en el ritual de presentación de la revista Contra/dicción


Por: Raúl Rosales León

Agradecer al Centro de Estudios Culturales y Literarios (CECYL) y, en especial, a Daniel Carrillo y Martín Arredondo por invitarme al presente ritual de presentación de Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios.  

Es necesario señalar que la Revista Contra/dicción surge en un tiempo oscuro, de resistencia y adversidad institucional en contra de los Estudios Culturales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  En la Editorial de Contra/dicción se hace mención de las tensiones de los Estudios Culturales en la Facultad de Humanidades porque en el 2014 se decidió cerrar la Maestría de Literatura con mención en Estudios Culturales.  La misma suerte ocurrió con el curso de Estudios Culturales en la carrera de antropología en la Facultad de Ciencias Sociales; sin ningún tipo rigor se señaló que el curso de Estudios Culturales es simplemente la encarnación de la postmodernidad y se optó por reprimirlo de los cursos electivos de la carrera etnográfica. Antropólogos/as en aislamiento voluntario de la propuesta de los Estudios Culturales para verse el ombligo disciplinario, algo que está acompañado de la crisis institucional de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 

Una de las explicaciones de esta represión institucional se puede encontrar en la entrevista a Carlos García-Bedoya Maguiña titulada “Decir que los estudios culturales no son una disciplina es un elogio” realizado por Martín Arredondo y Daniel Carillo.   Carlos García-Bedoya señala que entre las causas de la adversidad a los Estudios Culturales en la Facultad de Humanidades se encuentra la resistencia al cambio: “Fue quizás la lógica de la rutina institucional: lo más fácil siempre sale” (2015:192). A un nivel contextual la resistencia al cambio se reproduce por la resistencia al cambio institucional de la Universidad San Marcos en oposición a la actual Ley Universitaria.

En estos tiempos de resistencia al cambio institucional la aparición de la Revista Contra/dicción es justa y necesaria; desde la perspectiva del psicoanálisis lacaniando, Marita Hamann afirma: “Por eso las llamadas historias oficiales, las que intentan silenciar, no producen enteramente su cometido. De un modo u otro, desplazado, lo reprimido retorna y se expresa.  Lo hace como síntoma.   Las historias oficiales, como la represión misma, son fallidas. Los olvidados de la historia no desaparecen simplemente vuelven aunque tengan otros rostros” (2003:137). En ese sentido, los Estudios Cultuales que fueron reprimidos institucionalmente en las facultades de Humanidades y Ciencias Sociales reaparecen a través de la Revista Contra/dicción.

El antropólogo Carlos Reinoso en su artículo “Disputas Territoriales: estudios culturales y antropología”, menciona que los Estudios Culturales se originaron en el ámbito extraacadémico, y luego se institucionaliza.  En el caso de la Revista Contra/dicción luego de la represión institucional hacia los Estudios Culturales, esta teoría sin disciplina retorna a las raíces del proyecto inicial, es decir, al campo extraacadémico y de esta manera abre un campo de disputa frente a las historias oficiales que fallaron en su intento de silenciar.

 
 
 
Alexandra Hibbett, Calos García-Bedoya y Raúl Rosales

La Revista Contra/dicción descentra el monopolio disciplinario de la antropología como la disciplina (hiper)especializada en estudiar la cultura. Este monopolio disciplinario resistente al cambio es defendido territorialmente por Carlos Reinoso para marcar una distancia con los Estudios Culturales.  Algo muy distinto sucede con Nelly Richard en su artículo “Globalización académica, estudios culturales y crítica latinoamericana”, al señalar: “el deseo de los estudios culturales de ampliar el canon de la institución literaria para introducir en ella producciones tradicionalmente desvalorizados por inferiores, marginales o subalternas” (2015:214). Esta lógica de ampliación disciplinaria se encuentra en Gracia-Bedoya en la entrevista mencionada líneas arriba cuando él menciona que los Estudios Culturales ofrecen un componente fundamental hacia el paradigma texto – contexto: “una visión más amplia, esta voluntad de situar la cultura en un contexto más general” (2015:183).

Desde el campo etnográfico sería un error seguir en el debate bizantino si los Estudios Culturales pueden reemplazar a la antropología, ese debate ya se dio con muertos y heridos. Más bien es necesario aprender de los Estudios Culturales para ampliar el ámbito de análisis de la cultura como nuevos objetos de estudios, teorías, metodologías que contribuyan a tener una mejor comprensión de los fenómenos culturales en sociedades complejas y contemporáneas. Es decir, desterritorializar la cultura del campo etnocentrico-disciplinario de la antropología y de las ciencias sociales en general.  La antropología es la ciencia de la cultural, pero no es acaparadora de todo el análisis cultural.    

En ese sentido, la contribución de la Revista Contra/dicción radica en la ampliación del sentido analítico de la cultura desde diversos ángulos analíticos y objetos culturales como el teatro, el cine, la poesía, la literatura y la música. Desde las Ciencias Sociales estos diversos objetos culturales permiten y facilitan conocer las diferentes representaciones de la sociedad peruana y latinoamericana.

A manera de radiografía histórica de objetos culturales que ofrece la Revista Contradicción se encuentran dos textos que representan hitos fundamentales del Siglo XIX como la independencia y la Guerra del Pacífico.  El primer hito corresponde al artículo de Luis Vara Marín titulado “Proceso de la Literatura Costumbrista Peruana: primeras imágenes de la nación”, en donde nos muestra la construcción de la comunidad imaginada (Benedict Anderson) en el periodo de 1830 – 1850.  En donde los grupos letrados criollos de lima asumieron la función de un rol civilizador luego de la independencia a través de la literatura, el periodismo y el teatro de género costumbrista, siendo sus principales representantes Felipe Pardo y Aliaga, Manuel Ascencio Segura y Narciso Aréstegui.

Luego la sociedad imaginada peruana criolla entra en crisis con la derrota de la Guerra del Pacífico, aquí es importante el artículo de David Rengifo Carpio titulado “El teatro en Lima en los primeros años de la postguerra”, abriendo un campo desconocido por la historiografía oficial. Según el autor las obras teatrales ofrecen un testimonio de reconstrucción de sentimientos e ideales e imaginarios. En ese sentido, luego de la derrota la representación teatral cambia y hace una ruptura con la comedia costumbrista que representaba una sociedad sin crisis. 

En ambos textos se señala que si bien se imaginó a la sociedad peruana sin o con crisis, no se incluyó a los indígenas, siendo excluidos de la comunidad imaginada.

En el siglo XX entre los objetos culturales que aportan a la comprensión histórica del Perú, está la poesía, analizado en el artículo de César Ángeles Loayza titulado “La larga marcha de la tradición literaria en el Perú contemporáneo: Poesía y Revolución (1930-1950)”. El texto desde el análisis literario y científico social muestra al sujeto poético revolucionario en el marco de la poesía social de los años 50.  A diferencia de los objetos culturales (literatura y teatro) que representaron el siglo XIX, a principios del Siglo XX se amplía el imaginario nacional a través de los primeros partidos modernos como el Partido Socialista (José Carlos Mariátegui) y el APRA (Haya de la Torre) en donde surgen el problema del indígena con diferentes propuestas políticas analizado por César Ángeles.   El autor hace un contraste entre científicos sociales y las antologías de poesía para hacer un rastro histórico de la poesía social, articulado por los Poetas del Pueblo, de filiación aprista que dieron un tono popular a la poesía de los 40.  Esta larga marcha registrada por César Ángeles hace visualizar el surgimiento de una polémica entre la poesía social vs la poesía pura representado por Westphalen, Martín Adán, César Moro y Xavier Abril.   Finalmente Cesar Ángeles, expone la memoria histórico cultural con la tradición radical que trazó lineamientos ideológicos y estéticos para la elaboración del sujeto revolucionario.

Otra larga marcha pero de sujetos subalternos es editada por Richard Leonardo (Ed) en el texto Poéticas de lo negro. Literatura y otros discursos acerca de los afroperuanos en el Siglo XX reseñado por Juan Cuya Nina.  El texto rompe sentidos comunes y estereotipados sobre lo afroperuano para abrir un debate sobre la representación y prácticas de los sujetos afroperuanos en el Perú.  

De la poesía pasamos al cine para aproximarnos a las representaciones de la violencia política en el Perú a inicios de la década de los 80 a través del artículo de Gustavo Gutiérrez Suárez titulado “La mirada negada. Aproximación a la violencia y la etnicidad en el cine peruano: el caso de boca de lobo, Paloma de Papel y la teta asustada”. En estas películas, el autor deconstruye las posiciones de enunciación de la representación cinematográfica mostrando la mirada negada de los indígenas. En la película Paloma de Papel, se representa al hombre andino que encarna la violencia llevado al seno familiar andino; en Boca de Lobo, se representa al hombre a través de un intermediario, Kike, el protagonista de la película, pero jamás se logra una representación del hombre andino; en la Teta Asustada, el drama no logra ser local del mundo andino, sino que el drama representa un tema universal, correspondiente al miedo de una mujer violada sexualmente.  El autor plantea priorizar la mirada del Otro y construir historias posibles con aquellas miradas que fueron negadas para deconstruir la mirada etnocentrista.

Desde el género musical rockero se muestra la década de los 90 con manifestaciones racistas en la sociedad peruana, así es analizado por Paul Asto Valdez a través de su artículo titulado “La representación del racismo en Nosequién y los Nosecuántos”. En este artículo el autor toma como objeto cultural este singular grupo de rock para analizar por medio de la semiótica musical, una disciplina que estudia los discursos sociales de la música con énfasis en lo social y político para deconstruir el sustrato cultural e ideológico del objeto musical estudiado.  Paul Asto analiza la identidad musical de los NSQ&NSC, analizando el extracto social de sus integrantes, jóvenes de clase social acomodada, la mayoría estudiantes universitarios de la Pontificia Universidad Católica del Perú.   Siendo la cuota irónica uno de los acentos identitarios de su propuesta musical, como lo hacen con una canción de Led Zeppelin “Escalera al Cielo”, los NSQ&NSC dicen “Si pa subir al cielo se necesita una escalera, yo subo en ascensor” (2015:164).  Pero la ironía del grupo está en una frontera porosa con el racismo, por ello surge letras que reproducen el racismo en el Perú, estableciendo jerarquías y congelando sentidos comunes con respecto a lo andino migrante y las poblaciones afroperuano. Estos discursos representan al Otro como subalterno y abyecto, un lastre social algo que el autor identificó desde la semiótica musical.   

El poder de la representación cambia en el artículo de Karla Baldeón Chú titulado “La voz femenina de la poesía Shuar” en donde se analiza la mirada de mujeres shuar migrantes del Ecuador.   Ahora la cultura Shuar no es representada por la etnografía antropológica, la literatura, el cine, la poesía, el teatro y música interpretados por criollos occidentales, sino por la misma cultura Shuar en el campo de la poesía. Es interesante el aporte de Karla Baldeón porque nos brinda un objeto cultural que puede ser analizada como la poesía intercultural, entendida en el marco del enfoque intercultural como el reconocimiento de diferentes perspectivas culturales, expresadas en distintas formas de organización, sistemas de relación y visiones del mundo. Según la autora, “su poesía aborda temas sociales, mitos shuar y experiencias como sujetos migratorios a la sociedad occidental” (2015:64).  La cultura étnica Shuar y la sociedad occidental dialogan a través de la poesía de Raquel Antún y María Clara Sharupi.  Desde el enfoque de género, la poesía femenina Shuar cuestiona la lógica universal que coloca a la mujer en un estatus secundario en la sociedad. La antropóloga Sherri Ortner tiene un texto titulado Lo femenino es a lo masculino como la naturaleza es a la cultura, en donde se reconoce a la mujer con mayor afinidad a la naturales, mientras el hombre es asociado a la cultura.  Por ese motivo, sí la cultura subordina a la naturaleza, entonces el hombre subordina a la mujer.  En el texto de Karla Baldeón se podrá observar que la figura femenina representa un rol generador de cultura a través de la poesía, saliendo de la afinidad a la naturaleza.

Como las poetas Shuar son del país vecino de Ecuador, nos encontramos dentro la marea rosada analizado por John Beverley en su artículo titulado “El ultraizquierdismo: enfermedad infantil de la academia” que es el artículo inicial de la Revista Contra/dicción. Particularmente soy un fans de John Beverley, cuyas reflexiones y aportes a la teoría de los Estudios Subalternos me fueron de mucha utilidad cuando elaboré min tesis de licenciatura en antropología.  Pero leyendo su artículo discrepo en su visión del papel del o la intelectual en los procesos de cambio revolucionario, según Beverly el intelectual debe ser fiel al acontencimiento siguiendo la propuesta teórica de Badiou porque de lo contrario se estaría en una situación de teoría sin consecuencia. Pero ¿qué sucede cuando el acontecimiento no es fiel asimismo? Entonces el intelectual no puede ser un ciego y dejarse llevar por las comodidades del poder, sino que siempre debe estar en una actitud de crítica y autocrítica para abrir mentalidades y horizontes culturales para la acción política.  Si el poder del Estado excede sus facultades siendo más perjudiciales que la enfermedad, los y las intelectuales no deben callar, sino despertar la actitud de indignación y la capacidad de propuestas.

En la ruta de propuestas, desde las orillas de las ciencias políticas, se encuentra el artículo de Luis Miguel Purisaga Vértiz titulado “Democracia consociativa: ¿solución para pluriculturales en conflicto?  En base a los conceptos de Robert Dahl señala que el actual gobierno democrático es una democracia poliarcal, es decir, el gobierno de muchos.  Algo muy diferente al gobierno de la mayoría que supone un contrato social previo con reglas de juego electoral que establecen como ganador de una contienda electoral al candidato/a que tiene la mayoría de votos en el marco de la alternancia al poder. Como el gobierno de mucho excluye a los pocos, es necesario un modelo que haga realidad la ciudadanía inclusiva que obedece a la inclusión plena.  Debatiendo con Chantal Mouffee (agonismo –antagonismo-), Luis Miguel Purisaga plantea el modelo de democracia consensual que se caracteriza por tener una cultura política fragmentada junto con una élite que establece estrategias consensuales no competitivas. Según el autor, las élites que representan a cada segmento de la sociedad plural deben crear las condiciones y necesidad de llegar a acuerdos globales y, sobre todo la capacidad de ponerlos en marcha para dar legitimidad al modelo consensual.  Luis Miguel Purusaga hace unas preguntas ¿Qué se puede esperar de nuestro país? ¿es posible este modelo en el Perú? que son necesarias para repensar los procesos políticos pluriculturales.    

Por cuestiones de tiempo me gustaría acabar señalando que la relación entre las Ciencias Sociales y los Estudios Culturales es importante para conocer y explicar las diversas representaciones y prácticas culturales.  Por este motivo, felicito al Centro de Estudios Culturales y Literarios (CECYL) por asumir la tarea de democratizar el conocimiento de la sociedad peruana a través de la Revista Contra/dicción que recopila de una serie de objetos culturales que nos brinda distintas miradas, sin disciplinas acaparadoras, sino en dialogo interdisciplinario en el marco del retorno de los Estudios Culturales en la Universidad Nacional San Marcos.

Muchas gracias por su atención

Referencias

Arredondo, Martín y Carillo, Daniel (2015) Entrevista a Carlos García-Bedoya Maguiña “Decir que los estudios culturales no son una disciplina es un elogio”. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 175-200.

Asto, Paul (2015) La representación del racismo en Nosequién y los Nosecuántos. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 161-172.

Baldeón, Karla (2015) La voz femenina de la poesía Shuar. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 63-81.

Beverley, John (2015) El ultraizquierdismo: enfermedad infantil de la academia. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 15-23.

Gutiérrez, Gustavo (2015) La mirada negada. Aproximación a la violencia y la etnicidad en el cine peruano: el caso de boca de lobo, Paloma de Papel y la teta asustada. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios 1 (1), 83-110.

Hamann, Marita (2003) Encrucijadas de la política: ética y verdad.  Marita Hamann, Santiago López, Gonzalo Portocarrero y Victor Vich (editores) Batallas por la Memoria. Antagonismos de la promesa peruana. Lima: Red para el desarrollo de las ciencias sociales.    

Loayza, César Ángeles (2015) La larga marcha de la tradición literaria en el Perú contemporáneo: Poesía y Revolución (1930-1950).  Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios. 1, (1), 139-160.

 Ortner, Sherri (1979) ¿Es la mujer al hombre como la naturaleza a la cultura? En  Harris, Olivia y Kate Young (compiladoras) Antropología y feminismo. Barcelona: Editorial Anagrama.
Recuperado el 25 de Septiembre de 2015
http://www.cholonautas.edu.pe/modulos/biblioteca2.php?IdDocumento=0076

Purisaga, Luis Miguel (2015) Democracia consociativa: ¿solución para pluriculturales en conflicto?  Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1), 27-40.

Rengifo, David (2015) El teatro en Lima en los primeros años de la postguerra. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1, (1), 43-61.

Reinoso, Carlos (2015) Disputas Territoriales: estudios culturales y antropología. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1, (1), 223-236.

Richard, Nelly (2015) Globalización académica, estudios culturales y crítica latinoamericana. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1) 205-221.

Rosales, Raúl (1 Setiembre de 2013) Antropólogos/as en aislamiento voluntario. Estudios Culturales - Escuela de Antropología - UNMSM.  Recuperado el 4 de Setiembre de 2015 en http://culturalestudios.blogspot.pe/2013/09/antropologosas-en-aislamiento-voluntario.html

Vara, Luis (2015) Proceso de la Literatura Costumbrista Peruana: primeras imágenes de la nación. Contra/dicción: Revista de Estudios Culturales y Literarios, 1 (1) 113-137.

lunes, 7 de septiembre de 2015

San Isidro: patria o muerte, venceremos!!



Por Raúl Rosales León. Ciudadano (De)constructor
 
Este fin de semana celebré con algunas amistades el cumpleaños de una colega etnográfica, pero a diferencia de otros años, el ritual de paso tuvo algunos ingredientes para el análisis social. Ella junto con su esposo e hijos vive en el distrito de Magdalena cerca del cruce de las avenidas Salaverry y Ejército.  Irónicamente sin necesidad de mudarse, ahora vive en el distrito de San Isidro, considerado como el distrito más moderno y sostenible de la capital limeña. El cambio de distrito fue causado por un fallo del Instituto Metropolitano de Planificación (IMP) en medio de una disputa territorial entre los distritos de Magdalena y San Isidro. Si bien la disputa fue política, técnica y legal, también se recurrió al capital simbólico en donde retorna el síntoma de la discriminación social.

Tomaremos el concepto de representación de Stuart Hall que es la “construcción de sentido por medio del lenguaje” para analizar un boletín en formato de comic elaborado por la Municipalidad de San Isidro, autodenominado como la Ciudad Sostenible. Para ello lanzo las siguientes preguntas: ¿Cuál es la representación de los/as vecinos/as de San Isidro? ¿Cuáles son las fronteras de identidad? ¿Cómo se legitima la discriminación social?

El comic construye la escena de solución del conflicto distrital en un restaurant lujoso en donde los/as vecinos/as de San Isidro están sentados y servidos por un mozo.  En primer lugar, la representación estructura una división social del trabajo, los que nacen para servir y los que nacen para ser servidos. Las personas “decentes” de buen vivir, de piel blanca y pelos rubios y castaños viven en San Isidro son los destinados a ser servidos, en cambio los mestizos, piel cobriza y pelo negro están destinado para servir.   

 


En el restaurante trascurre un diálogo, una vecina que dice “pero al parecer los de magdalena no aceptan el fallo”. El mensaje del comic se basa en la legitimidad del fallo emitido por el IMP a favor de San Isidro, argumentando una posición técnica y, a la vez, muestra el descontento de los vecinos de Magdalena.  En todo el comic varios vecinos y vecinas de San Isidro hacen mención al fallo, siendo representados como gente racional que respetan el debido proceso y las instituciones. 

En cambio, los de magdalena son representados como la otredad vecinal, irracionales con las instituciones, contradictorios porque fueron ellos a través del Alcalde Allison que soltaron el fallo del IMP, pero al ser desfavorable no aceptaron el fallo.

El elemento que muestra la construcción de una frontera identitaria es el mensaje del Alcalde Manuel Velarde en otro boletín informativo municipal refiriéndose al caso en cuestión.  Él manifiesta: “Hace 84 años se creó nuestro distrito con terrenos desprendidos de la jurisdicción de Miraflores, no de Magdalena.  Este movimiento de lo territorial hacia lo identitario justifica  la dicotomía entre ambos distritos.

 


La forma de diferenciación simbólica no es algo singular en estos distritos, también está el caso de la Urbanización Salamanca de Monterrico en su intento de separación con el distrito de Ate Vitarte.  El significante “Monterrico” confirma la identidad de los salamanquinos como una especie de marca simbólica y, a la vez, una estrategia de movilidad social para diferenciarse con sus vecinos/as iguales de Ate Vitarte.

“Patria o muerte, venceremos” representó un lema de lucha y batalla por el logro de ideales universales de justicia y solidaridad, ahora se puede usar a nivel de problemas locales y vecinales para discriminar a la vecindad de la Otredad.       

 

domingo, 30 de agosto de 2015

Chapa tu cholo o chapa tu político


 
 
Por Raúl Rosales León.  Ciudadano (De)constructor

En el III Congreso Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales organizado por la FLASCO, tuve la suerte de presenciar la conferencia magistral de Chantal Mouffe titulada “El papel de los afectos en la perspectiva agonista”. Mouffe señaló que en la vida política los antagonismos no pueden desaparecer, surgiendo una frontera estructurada entre nosotros y ellos; si dicha frontera se traduce en una relación amigo-enemigo entonces uno de los fines es la eliminación de una de las partes en la contienda política. Las mismas coordenadas existen en la campaña “Chapa tu choro y déjalo paralítico” que abrió una polémica dicotómica y, a la vez, legitimó un escenario sin alternativas políticas reales. Si bien la propuesta de la campaña parece ser radical, irónicamente es lo contrario.

Los organizadores de la campaña “Chapa tu choro y déjalo paralítico” se manifiestan por Facebook de la siguiente manera: “En vista a que nosotros nos encontramos desprotegidos de nuestras autoridades o no son suficientes para cubrir la delincuencia en la ciudad es que debemos estar unidos y organizarnos frente a los delincuentes y así poder hacer frente a estos delincuentes”.  La campaña alienta la organización a nivel de barrios para chapar a un choro (ladrón y/o delincuente), amarrarlo a un poste, golpearlo y dejándolo paralitico (inmóvil) haciendo real la justicia popular sin la participación de la policía (el Estado). 

Si bien la campaña se inició con la intencionalidad de llamar la atención en el tema de seguridad ciudadana (delincuencia en las calles) generando polémica, la agencia de los usuarios de las redes sociales ampliaron el mensaje de Chapa tu choro al campo de la vida política.  A través de una serie de memes publicados en Facebook se visualiza la frontera política entre nosotros (víctimas de los delincuentes) y actores políticos (choros) que conforman el actual escenario político como Alan García, Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski, Ollanta Humala, Nadine Heredia, Keiko Fujimori, Castañeda Lossio y Susana Villarán.   

En el actual contexto de las elecciones, la eliminación de los actores políticos considerados como enemigos viene a ser la solución para acabar con la delincuencia en el Perú; en este escenario “Chapa tu choro” se transformó en “Chapa tu político” para su eliminación de la contienda política, lo cual sería un peligro para la democracia.

Lo común entre “Chapa tu choro” y “Chapa tu político” es el descredito de las instituciones democráticas, el rechazo del Estado y la crisis de los partidos políticos.  El problema de la campaña en cuestión no es la generación de violencia a través de la justicia por propia mano a los actores políticos enemigos, sino la legitimación de una sociedad pospolítica. Chantal Mouffe define lo pospolpitico como el sentido común político de consenso en el centro, es decir, no existe una diferencia entre centro izquierda y centro derecha; al no existir una distinción entre izquierda y derecha no se puede ofrecer una posibilidad real de elección de proyectos políticos distintos.   En ese sentido, la propuesta de chapa tu choro y político es no ofrecer una alternativa real en el campo de lo político, haciendo juego con el orden neoliberal del fin de la historia.

La irónica campaña tiene un contenido político porque hace una convocatoria a una marcha pacífica. Tiene como punto de encuentro la Plaza Bolívar y el lugar final es el Congreso de la República, muy parecida a las marchas de protestas contra el actual gobierno como la Ley Pulpin, y anteriores gobiernos. Llama la atención que al final de la convocatoria haga la siguiente afirmación:

“Saben porque los políticos no quieren que haya pena de muerte para los delincuentes violadores porque ellos mismos estarían cavando su propia tumbe así de simple.  Pero el pueblo es sabio somos 30 millones contra un pequeño grupito de políticos y delincuentes.  Exijamos al próximo presidente que aplique la pena de muerte”.

La utopía política de Chapa tu choro es la eliminación del antagonismo político por medio a la aplicación de la pena de muerte a un pequeño grupito de políticos y delincuentes. La apariencia de la campaña parece ser radical, pero irónicamente es conservadora; la idea de una sociedad sin antagonismo es propio, según Chantal Mouffe, del paradigma de la democracia deliberativa de Rawls a Habermas que proponen como la única forma de debatir la naturaleza de la democracia moderna.  En el marco de la campaña, si llegamos al consenso racional de los individuos de eliminar a los políticos y delincuentes, entonces que son una minoría a comparación de 30 millones del pueblo, entonces los problemas de seguridad ciudadana y sistema político serían solucionados.

Es necesario una campaña que no evada lo político como lo hace Chapa tu choro-político; desde la perspectiva de Mouffe la idea es desplazar la relación amigo-enemigo por el adversario (agonismo) para el retorno de lo político a través de la constitución de un «nosotros» en un contexto de diversidad y de conflicto.  El oponente político no es tu enemigo, sino un adversario que tiene la legitimidad de discrepar con su propuesta ideológica y política como parte de una comunidad política. De esta manera el enfrentamiento agonal (entre adversarios), representa caracterizaría a la democracia pluralista.    

Finalmente, este tipo de campaña moviliza las pasiones hacia la pospolítica sin propuestas y alternativas reales de cambio a la ciudadanía.  El reto consiste en el retorno a la política a través del papel de los afectos en la perspectiva agonista (Chantal Mouffe) para la movilización de las pasiones y la identificación colectiva ciudadana; para ello es necesario el retorno de la institucionalidad de los partidos políticos devolviendo la confianza de la representación; de esta forma se construirían las bases de la construcción de una República de Ciudadanos/as.