Hace dos semanas asistí a la presentación de una investigación titulada Mecanismos de Presión Política en la gestión pública: el caso de la Municipalización de la gestión educativa en el Perú elaborado por la Asociación de Politólogos Orientados al Servicio de la Sociedad (APOS) conformado por estudiantes de Ciencia Política de la Universidad Católica del Perú. La mesa estuvo conformada por la expositora Melina Galdos (representante de APOS), las/os panelistas Patricia Correa, Henry Pease (no pudo asistir, pero uno de sus asistentes leyó sus comentarios) y Martín Tanaka.
Cuando pensaba que continuaba la ronda de intervenciones del público asistente, los organizadores dieron por finalizado la actividad académica. Por este motivo, aprovechando las oportunidades de las redes sociales, envío mis comentarios con el objetivo de seguir contribuyendo a la iniciativa académica y ciudadana de los estudiantes de Ciencia Política.
Advertencia: Como Hennry Pease resaltó la importancia de profundizar un marco teórico sobre gestión pública en la investigación de APOS, lo cual suscribo, entonces mis aportes giraran sobre tres aspectos que a continuación deconstruiré.
1) Metáfora: bosque – árbol
Existe una vieja metáfora sobre el conocimiento de la realidad social. Esta es la metáfora del Bosque y el Árbol. Existen muchas investigaciones que logran observar el gran horizonte del bosque, temas históricos y estructurales, pero que no logran visualizar el árbol. En cambio existen análisis de caso que detallan las características del árbol, pero no logran visualizar el bosque.
La presente investigación se embarca en la focalización de un Árbol, la Municipalización de la Gestión Educativa, pero no logra relacionarlo con el bosque, es decir, el proceso de descentralización que viene a ser el marco de fondo en donde debe ser analizado el Plan Piloto de la Municipalización.
La investigación parte de la idea que el Plan Piloto de la Municipalización de la Gestión Educativa fue una de las propuestas más ambiciosas e integrales de la gestión de Alan García para dar solución al problema del alcance y calidad de la educación. Esta política, según la investigación, contempla un “plan coherente” que busca disminuir el costo del acceso a la educación y reducir las brechas sociales.
Se enfoca el árbol de la municipalización como un plan coherente, pero éste se contradice en la investigación cuando se afirma que el plan de municipalización contó con el apoyo del gobierno central, aunque en muchos aspectos “no era coherente con el proceso de descentralización educativa iniciado años anteriores”. Por una parte era coherente y por otra incoherente. Si el texto abordara a profundidad el proceso de descentralización en materia educativa, entonces se podría analizar con mayor precisión el plan de municipalización.
2) La tesis apolítica de la investigación
La primera conclusión de la investigación señala que el Plan Piloto de Municipalización no llegó a cumplir sus objetivos por motivos de diversa índole, principalmente por mecanismos de presión política. Es decir, que la presión política obstaculizó el logro de los objetivos.
Esta afirmación se articula con la tercera conclusión cuando los investigadores señalan a manera de moraleja que la gestión pública debe basarse en criterios técnicos-administrativos para ser eficientes. Si la gestión pública se ve imbuida por procesos puramente políticos entonces se modifican sus resultados.
Entonces, se concluye que la presión política de Alan García, La Defensoría del Pueblo, El SUTEP, El Consejo Nacional de Educación, entre otros, que estuvieron a favor y en contra de la vigencia del Plan de Municipalización facilitaron el fracaso de dicho plan.
Como se puede apreciar somos testigos de un discurso hegemónico en el mundo contemporáneo: la sociedad apolítica. En la década de los noventas Alberto Fujimori legitimó la idea que lo político es negativo para la sociedad. Los partidos políticos tradicionales, la militancia y las ideologías son elementos que distorsionan el equilibrio social. Algo que el antropólogo Carlos Iván Degregori denominó La Década de la Antipolítica que consistió en la denigración de la actividad política, la exaltación de los técnicos, de la eficacia y del pragmatismo. En esta lógica, la investigación también abogan por la tecnocracia para señalar que la “gestión pública” no debe ser política, ni tener presión política, sino conducirse por criterios técnicos administrativos. Parafraseando un viejo lema aprista se puede interpretar esta posición técnica como “solo la tecnocracia salvará al Perú”.
Debo señalar que este discurso tecnocrático tiene una serie de engaños ideológicos en materia de Gestión Pública. Sin política no existe la Gestión Pública. Los problemas públicos no pueden ser ajenos al ámbito político y, por ende, a la gestión pública. Es como plantear la necesidad de hacer una Ciencia Política sin política. La tesis apolítica y tecnócrata de la presente investigación tiene una serie de limitaciones sobre la gestión pública. No puede existir diseño y gestión de políticas públicas “puras” sin presión políticas de diversos actores sociales. A través de ellos se estructuran las condiciones políticas para la formulación e implementación de las políticas públicas.
3) Des-institucionalización de la OCR
Es necesario señalar el carácter “político” del Plan de Municipalización, es decir, no existió una “neutralidad” técnica-administrativa de dicho plan. Esto se comprueba por este plan modificó las funciones y competencias de La Oficina de Coordinación Regional -OCR-. En el Artículo 59 Decreto Supremo N° 006-2006-ED señala que la OCR es la responsable de coordinar y evaluar la gestión de las instancias de descentralización, coordinando las acciones de descentralización con los niveles de gobierno regional y local ). Pero la priorización del Plan de Municipalización de la Gestión Educativa desplazo dichas funciones institucionales de la OCR.
La des-institucionalización de la OCR se hizo tangible porque el plan piloto de municipalización no logró una articulación intergubernamental con los Gobiernos Regionales a través de las instancias de la gestión educativa descentralizada. Es decir no existió espacio de coordinación y concertación con los gobiernos regionales, quedando éstos relegados en un papel secundario en el proceso de municipalización.
La implementación del plan de arriba hacia abajo fortaleció el centralismo de la gestión educativa, es decir, el Ministerio de Educación tuvo una presencia activa y directa en las municipalidades comprendidas dentro del plan. Se hizo una gestión educativa sin descentralización. Como señaló Patricia Correa la Municipalización no es sinónimo de descentralización.
Comentarios Finales
Finalizo los comentarios felicitando la elaboración de la investigación de APOS porque en el Perú no es fácil legitimar una cultura de análisis y reflexión ciudadana sobre los principales problemas y retos que enfrenta la educación. Resaltar esta iniciativa porque surge de jóvenes estudiantes quienes tienen una vocación de repensar políticamente las políticas públicas en nuestro país. Como bien señaló Martín Tanaka “esta investigación inicia el camino hacia una tesis”. Entonces, los comentarios expuestos deben continuar el diálogo analítico para seguir contribuyendo un cuerpo de conocimiento en materia educativa, ciencia política y gestión pública con el objetivo de superar las brechas sociales.