miércoles, 19 de septiembre de 2012

VI Congreso Nacional de investigaciones en Antropología del Perú

PROGRAMA GENERAL DEL VI CONGRESO NACIONAL DE INVESTIGACIONES
EN ANTROPOLOGÍA DEL PERÚ


VIERNES 5 DE OCTUBRE

 8:30 a 9:30 PONENCIA MAGISTRAL

Dr. Jürgen Golte

Discursos, prácticas y símbolos de un ´liberalismo aymara-altiplánico

 9:50 a 13:10 SIMPOSIOS PARALELOS

AUDITORIO 1: Facultad de Ingeniería Económica
Simposio: Migración, urbanismo y antropología urbana


Camila Daniel /Nuevas rutas en la inmigración peruana: los inmigrantes peruanos en Brasil /

Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro – Brasil.

 Javier Ávila Molero / Remesas, transnacionalismo y redes personales. Una propuesta de análisis desde EGOnet.

Raúl Rosales León / El Desborde Hegemónico: Urbanización de las haciendas del valle bajo del río Rímac

/ UNMSM.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Poscolonialidad vs Ciudadanía Cultural en San Borja


                                     (Doble Fiesta Patronal San Juan Masías)

El pasado jueves 13 de Septiembre se realizó la conferencia titulada “Fiesta Patronal San Juan Masías como Patrimonio Cultural Inmaterial en la Zona Cultural de la Nación” en la Asociación de Vivienda San Juan Masías ubicada a la espalda del Ministerio de Cultura en el distrito de San Borja.  Asumí el papel de expositor de dicha actividad en donde tengo una  relación etnográfica de más de 10 años con los pobladores de San Juan Masías.  En calidad de panelistas estuvieron en la mesa los representantes de la Municipalidad de Lima, San Borja, Ministerio de Cultura y Educación.

Luego de una extensa exposición en donde trabajé pedagógicamente los conceptos de cultura, patrimonio y, sobre todo, patrimonio cultural, construí la historia del santo Juan Masías, también la historia de la Asociación de Vivienda y Asentamiento Humano San Juan Masías.  La crítica social fue dirigida hacia el antiguo Instituto Nacional de Cultura, el Museo de la Nación y la Municipalidad de San Borja. La razón se debe a que San Juan Masías es un pueblo ajeno dentro de San Borja y de la Zona Cultural de la Nación.  Por este motivo, la importancia de declarar como patrimonio cultural inmaterial de la nación a la doble fiesta patronal. Lo singular de esta fiesta patronal es que existen dos santos patrones que se celebran conjuntamente: un santo de la Asociación de Vivienda y otro del Asentamiento Humano.

Luego de la exposición principal, le tocó el turno del representante de la Municipalidad de San Borja encarnado en la persona de Alberto Von Der Heyde Biosca quien tiene el cargo de regidor Empezó sus comentarios de forma defensiva tratando de deslegitimar la exposición central señalando que habían ciertos temas que no se ajustaban a la realidad, como por ejemplo que la Municipalidad de San Borja jamás había discriminado a los pobladores de San Juan Masías en la realización de su fiesta patronal. Simplemente lo que le preocupada a la Municipalidad de la Ciudad Saludable es que en esta fiesta patronal  cuando ambos santos se encontraban los vecinos se agarraban a botellazos.

 Antropólogo Raúl Rosales y Regidor Von Der Heyde
 
Cuando Von Der Heyde habló de esta forma tan chabacana y ruda, parecía que él pensaba que era “local” por representar a la Municipalidad de San Borja, pero estaba equivocado porque era visita que jugaba en la arena política.  Cuando terminó de señalar que en la fiesta patronal los vecinos se agarraron a botellazos, entonces los vecinos empezaron a pifiar al regidor, todos formaron un coro que se escuchó hasta el Gran Teatro Nacional. Desde mi punto de vista fue un acto político del colectivo de vecinos quienes discrepaban de esa visión discriminadora del poder en San Borja. Desde la teoría crítica se puede decir que este regidor reproduce la mentalidad colonial que desprestigia la cultura no oficial sanborjina.  Los cholos en San Borja que hacen sus fiestas patronales es sinónimo de botellazos y violencia, dejando de lado su valor como patrimonio cultural. Esta representación de Otredad con botellas forma parte del discurso postcolonial que construye una sociedad de ciudadanos de primera y segunda clase.  Por ese motivo, en mi trabajo de investigación visualiza la marginación y exclusión de San Juan Masías.
 
Un momento ciudadano fue cuando el moderador de la actividad, el señor Javier García quien es dirigente de la Junta Vecinal Comunal 1-B de San Juan Masías, discrepó de la visión colonial del Regidor de forma alturada. Luego este funcionario sanborjino se disculpó públicamente porque había enunciado un discurso discriminador y ofensivo contra los vecinos y devotos de Juan Masías en presencia de los representantes de la Municipalidad de Lima Metropolitana (Lidia Mantilla), el Ministerio de Cultura (Rodrigo Ruiz Rubio) y el Ministerio de Educación (Patricia Correa).  En cambio mencionados representantes hablaron sobre el tema central de la actividad, es decir, la fiesta patronal como Patrimonio Cultural Inmaterial de la nación. Las ideas fuerza giraron en torno a Lima una ciudad para todos (sin discriminación), el respecto a la diversidad cultural y  la ciudad educadora en busca de los logros de aprendizaje. Estas ideas ampliaron las argumentaciones sobre la necesidad social y política de visualizar el patrimonio cultural inmaterial como un instrumento de política pública para la inclusión social y cultural.


Parece que el viejo refrán “nadie es profeta en su tierra” se hizo realidad cuando el representante del gobierno local de San Borja enunció un discurso postcolonial que ninguneó  la importancia de la fiesta patronal San Juan Masías. Pero esta fue valorada por los representantes de otras entidades que trasciende el espacio local, quienes enunciaron la importancia de la participación ciudadana desde un enfoque cultural y ciudadano.  Mostraron que la política no es ajena a la ética y, sobre todo, al compromiso de superación de las brechas sociales. Finalmente nos encontramos frente a un reto político y ciudadano de inclusión de las manifestaciones culturales de los pobladores de San Juan Masías para seguir construyendo una República de Ciudadanos.

domingo, 26 de agosto de 2012

Para ver más allá de lo evidente


Presentación

Las respuestas obvias
cuelgan en el cartel de la indiferencia
Marcela Robles. Sonríe Mientras Mueres

La Comisión de la Verdad y Reconciliación –CVR- analizó el conflicto armado interno que vivió el Perú durante veinte años (1980 – 2000),  donde la violencia alcanzó el mayor impacto en la historia de la república. La cantidad de víctimas asciende a 69,280, y entre las regiones más afectadas se encuentra Ayacucho con 26,259 víctimas muertas o desaparecidas. Una de las afirmaciones del Informe Final de la CVR fue que la cara del Perú moderno, urbano y limeño en el período de violencia política trató con indiferencia social a las regiones y pueblos más alejados y pobres del país.  La CVR muestra la real magnitud de la violencia hacia el hegemónico “Perú Oficial” por medio de una interesante comparación:
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“Si  la  proporción  de  víctimas  calculadas  para Ayacucho respecto   de  su  población en  1993  hubiera  sido  la misma en todo el país, el conflicto armado interno  habría causado cerca de 1.2 millones de víctimas fatales en todo el Perú, de los  cuales  340  mil  habrían  ocurrido en la ciudad de Lima Metropolitana, el equivalente a la  proyección  del año 2000 de los distritos limeños de San Isidro, Miraflores, San Borja y la Molina” (Tomo I, 2003:53). 
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Si bien la CVR hace una analogía entre las víctimas de Ayacucho con la población de los distritos hegemónicos de la capital limeña es con la finalidad de mostrar la radiografía peruana de la indiferencia social. Es decir, cuando los peruanos que viven en los distritos residenciales y modernos de la capital se olvidan de sus compatriotas del interior del país. La ecuación de omisión política y ciudadana es directamente proporcional a las desigualdades estructurales y sociales, vale decir, mientras más urbano, hegemónico y moderno, entonces mayor indiferencia hacia los peruanos que viven en los espacios marginales, pobres y alejados del país. Los últimos, en lugar de ser los primeros, serán los que siempre esperarán. Y da la coincidencia de que estos pueblos subalternos, ajenos dentro del Perú, son andinos, campesinos, quechuablantes y pobres, donde cualquier parecido con la realidad peruana no es pura coincidencia.
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Pero esta histórica indiferencia social hacia los pueblos más lejanos y pobres del país, producto de las brechas socioeconómicas, también se refleja irónicamente en los  mismos espacios urbanos y modernos de la capital limeña. Esto quiere decir que existen poblaciones subalternas que son ajenas y olvidadas dentro de los espacios hegemónicos del Perú legal, lo cual evidencia que la ausencia de conciencia ciudadana de los sectores modernos del país no esta determinada por las distancias geográfica, sino a un factor que esta más allá de las evidentes lejanías geográficas. Esta es la “distancia subjetiva” que se reproduce en la estructura mental poscolonial de los sujetos sociales, quienes legitiman prácticas discriminatorias y racistas en la sociedad peruana. 
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La distancia subjetiva discrimina a las poblaciones subalternas que se encuentran muy lejanas geográficamente, allá por los profundos andes, y también excluye a los grupos subalternos que se ubican frente de sus narices en la ciudad.  La frase “ver para creer” en el Perú se invierte porque los compatriotas que perciben las evidentes brechas y desigualdades sociales se rehúsan a creer y tomar conciencia ciudadana de los problemas sociales que existen. En el Perú hegemónico se legitima cínicamente la frase “ver para no creer”, donde las poblaciones subalternas que viven en las ciudades modernas del país, también cuelgan en el cartel de la indiferencia.
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Por este motivo la presente investigación tiene como propósito mostrar que no sólo las poblaciones más pobres y alejadas del país son víctimas de la indeferencia social de los sectores desarrollados del Perú. También las poblaciones subalternas que se encuentran dentro de los espacios modernos de la capital limeña son marginadas y excluidas. Este es el caso del sector marginal-urbano San Juan Masías, cuya etnohistoria urbana, cultura y poder trasciende el evidente bloque hegemónico representado por la “ciudad saludable” de San Borja.
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En el periodo de la investigación etnográfica (2000 - 2006) varios de mis amigos, familiares y colegas se mostraban escépticos cuando les contaba que hacía trabajo de campo en una tradicional fiesta patronal ubicada en el distrito de San Borja. Algunos me hicieron el siguiente comentario: “sí las fiestas patronales sólo se celebran en las provincias o en los conos de la ciudad”. Como se puede apreciar este discurso refleja la imagen inmóvil de un moderno del distrito que oscurece y niega la realidad popular de San Juan Masías.
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La imagen de modernidad de las zonas urbanas se puede observar en los distritos limeños de San Isidro, Miraflores, Surco y La Molina. Estos espacios urbanos representan la ciudad de Lima hegemónica, la cual difiere de los espacios urbanos marginales e ilegales que conforman el rostro pobre de la ciudad. Por este motivo, en las investigaciones científicas sociales se ha estructurado un sólido paradigma que comprende y explica la ciudad como una “dualidad”, es decir, una zona céntrica residencial moderna y criolla, la cual se encuentra rodeada por una ciudad marginal, pobre de origen migrante andino.
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El caso del sector marginal-urbano San Juan Masías sale del paradigma dual de la ciudad porque no se ubica en la periferia o cinturón de pobreza de Lima, sino que su realidad urbana popular se encuentra dentro de una de las ciudades más modernas del Perú.  La presente investigación asume el reto de explorar nuevas coordenadas de investigación para seguir conociendo el rostro heterogéneo de la ciudad. 

domingo, 29 de julio de 2012

Artista de la Familia


En la 17 Feria Internacional del Libro de Lima se presenta el libro de cuentos titulado “El artista de la familia” del autor Juan José Sandoval Zapata.

Comentaristas:

Enrique Verástegui -poeta- 

Martín Roldán -narrador-

Moderador

Raúl Rosales -etnografo-

Segmento musical

Ronieco -músico-

Chuchuhuasi de honor.

El ritual se llevará a cabo el lunes 30 de julio a las 8:15 p.m. en el Parque de Los Próceres de Jesús María (cuadra 17 de la avenida Salaverry).

Partidos sin ideología: caso Fernando Tuesta Soldevilla


Solo el partido ideal gana con ideología”, fue la frase de Fernando Tuesta Soldevilla para referirse a la relación entre la ideología y los partidos políticos en el conversatorio titulado Reforma de la Ley de Partidos Políticos y otros artículos electorales” organizado por la Fundación Ebert. El objetivo del presente artículo es deconstruir el discurso de Tuesta Soldevilla para abrir coordenadas analíticas y comprender la dimensión ausente de su propuesta sobre la crisis de los partidos políticos: la dimensión ideológica.
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El diagnóstico presentado por Fernando Tuesta Soldevilla señala un conjunto de problemas que tienen los partidos políticos a nivel nacional. Los principales obstáculos son el fraccionamiento partidario, el bajo nivel organizativo, el bajo nivel de cohesión interna y disciplina partidaria, la distancia entre la representación nacional y provincial y finalmente el alto personalismo. En base a esta problemática el autor elabora una propuesta para modificar la Ley de Partidos Políticos en base a tres ejes centrales: constitución, democracia interna y financiamiento.

Lo que me llamó la atención del informe de Fernando Tuesta Soldevilla fue la ausencia del concepto ideología. Eduardo Dargent y Milagros Campos que fueron los comentaristas de la exposición no abordaron el tema ideológico en la crisis del sistema de partidos. Por este motivo a la hora de la preguntas, intervine señalando que la ideología es una variable complementaria para comprender la crisis de los partidos políticos en el Perú. En el momento de las respuestas, Fernando Tuesta Soldevilla señaló que la ideología había muerto con la Caída del Muro de Berlín, lo ideológico dejó de ser un tema central en los partidos políticos, no es parte del debate de la reforma de ley de partidos y finalizó con una pregunta: ¿hasta que punto la ideología es algo positivo?

Como se puede apreciar el discurso de Fernando Tuesta Soldevilla se articula con el imaginario de los partidos sin ideología. El autor comparte la creencia que las ideologías terminaron con el fin de la Guerra Fría, dejando de ser central en la organización de un partido político. Por este motivo, el factor ideológico se encuentra ausente del diagnóstico de Soldevilla para visualizar la crisis de partidos en el Perú. Parece que esta percepción forma una tendencia entre los politólogos porque Carlos Meléndez señala que la ideología se encuentra fuera de los partidos políticos (porque no hay partidos), pero se encuentra anclado en candidatos ideologizados y electores cautivos. Para ambos politólogos lo ideológico dejó de ser central en la vida orgánica de los partidos políticos.

Por mi parte sostengo que la ideología se mantiene en los partidos políticos en el Perú y fuera de ellos. Esta ideología produce un efecto de verdad sobre lo postideológico, es decir, que hace creer que los partidos políticos funcionan mejor sin ideología. Peter Sloterdijk denomina esta visión como parte de un nuevo funcionamiento dominante de la ideología. El sujeto cínico no se deja engañar por la falsa conciencia (ideológica) porque él tiene una conciencia ilustrada y, por consiguiente, toma distancia de la mascara ideológica. Según Zizek si bien el sujeto cínico no se deja engañar, irónicamente aún insiste con la mascara ideológica.

El fujimorismo es uno de los principales representantes de la ideología cínica porque negó a los partidos ideológicos para remplazarlos por la tecnocracia. Pero si bien no se dejó engañar por la mascara ideológica de los partidos tradicionales aplicó la mascara ideología neoliberal en el Perú. Parafraseando a Fernando Tuesta Soldevilla se puede decir que “no solo el partido ideal gana con ideología, también el partido real”. La mascara ideológica del neoliberalismo se mantiene en la Gran Transformación que irónicamente se contradice con el ideario político del Partido Nacionalista que tiene como primer punto el anti-imperialismo.

Por este motivo, es menester la inclusión del factor ideológico para comprender la crisis de los partidos políticos. La ideología no había muerto, estaba de parranda. Ante este panorama, una propuesta de Ley de Partidos sin diagnosticar el factor ideológico sólo reproduce la crisis del sistema de partidos políticos. La reflexión crítica de la ideología en los tiempos del pragmatismo es necesaria para construir concertadamente una visión de país: una República de Ciudadanos.

martes, 3 de julio de 2012

Mecanismos de Presión Política en la gestión pública: el caso de la Municipalización de la gestión educativa en el Perú


Hace dos semanas asistí a la presentación de una investigación titulada Mecanismos de Presión Política en la gestión pública: el caso de la Municipalización de la gestión educativa en el Perú elaborado por la Asociación de Politólogos Orientados al Servicio de la Sociedad (APOS) conformado por estudiantes de Ciencia Política de la Universidad Católica del Perú. La mesa estuvo conformada por la expositora Melina Galdos (representante de APOS), las/os panelistas Patricia Correa, Henry Pease (no pudo asistir, pero uno de sus asistentes leyó sus comentarios) y Martín Tanaka.

Cuando pensaba que continuaba la ronda de intervenciones del público asistente, los organizadores dieron por finalizado la actividad académica. Por este motivo, aprovechando las oportunidades de las redes sociales, envío mis comentarios con el objetivo de seguir contribuyendo a la iniciativa académica y ciudadana de los estudiantes de Ciencia Política.

Advertencia: Como Hennry Pease resaltó la importancia de profundizar un marco teórico sobre gestión pública en la investigación de APOS, lo cual suscribo, entonces mis aportes giraran sobre tres aspectos que a continuación deconstruiré.

1) Metáfora: bosque – árbol

Existe una vieja metáfora sobre el conocimiento de la realidad social. Esta es la metáfora del Bosque y el Árbol. Existen muchas investigaciones que logran observar el gran horizonte del bosque, temas históricos y estructurales, pero que no logran visualizar el árbol. En cambio existen análisis de caso que detallan las características del árbol, pero no logran visualizar el bosque.

La presente investigación se embarca en la focalización de un Árbol, la Municipalización de la Gestión Educativa, pero no logra relacionarlo con el bosque, es decir, el proceso de descentralización que viene a ser el marco de fondo en donde debe ser analizado el Plan Piloto de la Municipalización.

La investigación parte de la idea que el Plan Piloto de la Municipalización de la Gestión Educativa fue una de las propuestas más ambiciosas e integrales de la gestión de Alan García para dar solución al problema del alcance y calidad de la educación. Esta política, según la investigación, contempla un “plan coherente” que busca disminuir el costo del acceso a la educación y reducir las brechas sociales.

Se enfoca el árbol de la municipalización como un plan coherente, pero éste se contradice en la investigación cuando se afirma que el plan de municipalización contó con el apoyo del gobierno central, aunque en muchos aspectos “no era coherente con el proceso de descentralización educativa iniciado años anteriores”. Por una parte era coherente y por otra incoherente. Si el texto abordara a profundidad el proceso de descentralización en materia educativa, entonces se podría analizar con mayor precisión el plan de municipalización.

2) La tesis apolítica de la investigación

La primera conclusión de la investigación señala que el Plan Piloto de Municipalización no llegó a cumplir sus objetivos por motivos de diversa índole, principalmente por mecanismos de presión política. Es decir, que la presión política obstaculizó el logro de los objetivos.

Esta afirmación se articula con la tercera conclusión cuando los investigadores señalan a manera de moraleja que la gestión pública debe basarse en criterios técnicos-administrativos para ser eficientes. Si la gestión pública se ve imbuida por procesos puramente políticos entonces se modifican sus resultados.

Entonces, se concluye que la presión política de Alan García, La Defensoría del Pueblo, El SUTEP, El Consejo Nacional de Educación, entre otros, que estuvieron a favor y en contra de la vigencia del Plan de Municipalización facilitaron el fracaso de dicho plan.

Como se puede apreciar somos testigos de un discurso hegemónico en el mundo contemporáneo: la sociedad apolítica. En la década de los noventas Alberto Fujimori legitimó la idea que lo político es negativo para la sociedad. Los partidos políticos tradicionales, la militancia y las ideologías son elementos que distorsionan el equilibrio social. Algo que el antropólogo Carlos Iván Degregori denominó La Década de la Antipolítica que consistió en la denigración de la actividad política, la exaltación de los técnicos, de la eficacia y del pragmatismo. En esta lógica, la investigación también abogan por la tecnocracia para señalar que la “gestión pública” no debe ser política, ni tener presión política, sino conducirse por criterios técnicos administrativos. Parafraseando un viejo lema aprista se puede interpretar esta posición técnica como “solo la tecnocracia salvará al Perú”.

Debo señalar que este discurso tecnocrático tiene una serie de engaños ideológicos en materia de Gestión Pública. Sin política no existe la Gestión Pública. Los problemas públicos no pueden ser ajenos al ámbito político y, por ende, a la gestión pública. Es como plantear la necesidad de hacer una Ciencia Política sin política. La tesis apolítica y tecnócrata de la presente investigación tiene una serie de limitaciones sobre la gestión pública. No puede existir diseño y gestión de políticas públicas “puras” sin presión políticas de diversos actores sociales. A través de ellos se estructuran las condiciones políticas para la formulación e implementación de las políticas públicas.

3) Des-institucionalización de la OCR

Es necesario señalar el carácter “político” del Plan de Municipalización, es decir, no existió una “neutralidad” técnica-administrativa de dicho plan. Esto se comprueba por este plan modificó las funciones y competencias de La Oficina de Coordinación Regional -OCR-. En el Artículo 59 Decreto Supremo N° 006-2006-ED señala que la OCR es la responsable de coordinar y evaluar la gestión de las instancias de descentralización, coordinando las acciones de descentralización con los niveles de gobierno regional y local ). Pero la priorización del Plan de Municipalización de la Gestión Educativa desplazo dichas funciones institucionales de la OCR.

La des-institucionalización de la OCR se hizo tangible porque el plan piloto de municipalización no logró una articulación intergubernamental con los Gobiernos Regionales a través de las instancias de la gestión educativa descentralizada. Es decir no existió espacio de coordinación y concertación con los gobiernos regionales, quedando éstos relegados en un papel secundario en el proceso de municipalización.

La implementación del plan de arriba hacia abajo fortaleció el centralismo de la gestión educativa, es decir, el Ministerio de Educación tuvo una presencia activa y directa en las municipalidades comprendidas dentro del plan. Se hizo una gestión educativa sin descentralización. Como señaló Patricia Correa la Municipalización no es sinónimo de descentralización.

Comentarios Finales

Finalizo los comentarios felicitando la elaboración de la investigación de APOS porque en el Perú no es fácil legitimar una cultura de análisis y reflexión ciudadana sobre los principales problemas y retos que enfrenta la educación. Resaltar esta iniciativa porque surge de jóvenes estudiantes quienes tienen una vocación de repensar políticamente las políticas públicas en nuestro país. Como bien señaló Martín Tanaka “esta investigación inicia el camino hacia una tesis”. Entonces, los comentarios expuestos deben continuar el diálogo analítico para seguir contribuyendo un cuerpo de conocimiento en materia educativa, ciencia política y gestión pública con el objetivo de superar las brechas sociales.



martes, 5 de junio de 2012

La Deuda de los Aprendizajes


Todo tipo de deuda se debe pagar, pero en el Perú las cosas no funcionan de esa manera y, sobre todo, en el sector educación. Por este motivo, se sienten los pasos de una huelga nacional convocada para el 20 de Junio, liderado por el SUTEP que, dentro de los puntos del pliego de reclamos, exige el pago inmediato de la “deuda social”. La consigna de lucha sociopolítica sindical es “sin pago de la deuda la huelga continúa”, lo cual aumentaría la tasa de intereses de otra deuda nacional que ha sido silenciada por el tiempo: la deuda de los aprendizajes.

La génesis de la “deuda social” sucedió a inicios de la década de la antipolítica (Carlos Ivan Degregori) en el año 1990, cuando en el primer gobierno de Alan García se promulgó la Ley 24029 del Profesorado señalando en el Art 48: “el profesor tiene derecho a percibir una bonificación especial mensual por preparación de clases y evaluación equivalente al 30% de su remuneración total”. Con el gobierno Fujimori no se cumplió con el pago a los profesores generándose una deuda que se incrementó en los últimos gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García. La deuda social se hizo histórica.

En el caso de la “deuda de los aprendizajes”, ésta se inició con la fundación de la República en el Perú. Según Alberto Flores Galindo una República sin Ciudadanos en donde la herencia colonial legitimó la jerarquía social. En la última Evaluación Censal de los Estudiantes (ECE) 2011 se mostró la reproducción histórica de las brechas sociales entre las zonas urbanas y rurales. Los indicadores mostraron que la “deuda de los aprendizajes” se incrementó de 29.7% a 30.5%, siendo los más perjudicados los/las estudiantes que viven en los poblados más alejados y pobres del país. Una deuda con la Promesa Peruana (Jorge Basadre) que es histórica y se encuentra pendiente de pago social.

Como podemos apreciar nos encontramos ante la encrucijada de la doble deuda educativa en el Perú. Una se relaciona con la otra. No se puede mirar la solución desde una de las posiciones porque la deuda continuaría incrementando los intereses sociales. Si volteamos el árbol de problemas nos encontramos con una oportunidad política para estructurar el nuevo pacto educativo que tenga como consigna el pago de ambas deudas históricas.

La pasión política que existe por la solución de la “deuda social” debe continuar produciendo sinergia con la “deuda de los aprendizajes”. Por tal motivo, el actual Gobierno reconoció la necesidad de pago de la primera deuda (presupuestado para el 2013) y, a la vez, el Ministerio de Educación está impulsando la Movilización Nacional por la Mejora de los Aprendizajes, convocando a todos los actores sociales, institucionales y políticos para que se involucren en acciones que permitan saldar con la “deuda de los aprendizajes”. Toda deuda se debe pagar para construir una República de Ciudadanos/as.